01 octubre 2005

Reflexiones dominicales de un laicista


Con el nuevo siglo parece que se ha reavivado una inquietud, un pensamiento casi adormecido por la resultante de aquellos turbios tiempos de atrás, y como no, por los difíciles consensos democráticos donde la religión, y una religión en concreto, salió triunfadora una vez más, amansando almas y conciencias. De aquellas componendas estas difíciles situaciones.

Y más aún, cuando el movimiento laicista español ha conseguido medio organizarse o salir de su largo sesteo, abandonando el ámbito de las escuelas, y se ha volcado en los medios, en la calle, y en los foros se ha escuchado un clamor, no diré que general, pero en la medida de su cuantidad y cualidad, importante en el que repetía al unísono la separación de las instituciones civiles y las religiosas. Pues bien con eso seha armado la de San Valentín.

Adolecemos de toda una cultura laica, y fuertes posicionamientos ciudadanos en defensa de nuestras instituciones civiles. En ese sentido, Francia es un referente, o puedo serlo, pero debemos caminar hacia nuestro propio modelo laicista, y es imperante que así sea, porque la Iglesia Católica ha declarado su particular "fawta" al laicismo y cada vez vemos mayor intrusión y obstrucción a los nuevos modelos de sociedad y sociabilidad.

Por eso éste blog, porque quiere ser una reflexión personal desde la independencia y desde la óptica de la libertad de conciencia de hombre libre, en una sociedad presionada.Libertad que algunos quieren sesgar y segar, cosa que hoy con la globalización ya es imposible, en otras latitudes algo se ha muerto, pero en este momento florece esta pizarra cibernética con muy poca vocación de íntimo diario, sino más bien como una ventana para aquellos amigos que luchan y trabajan por la laicidad y como una gota más para la reflexión.Desea convertirse éste blog en un observatorio de la laicidad desde una óptica plural y singular, es un deseo y un objetivo.

He dicho.

Víctor Guerra

No hay comentarios: