15 abril 2006

LA FIESTA DE LA SEMANA SANTA


Se acaba la Semana Santa, concluye el fiestorro religioso por excelencia, se acaban los muertos en la carretera por estas fiestas, y no es que con ello quiera criticar al personal porque se de al recogimiento religioso intimo, tan necesario como justificado, sino porque con tanta procesión pululando por cales y callejuelas da la sensación de que no que no hay medida para tanta expresión vital..

Entiendo que la iglesia como jerarquía vea la cosa peligrar a juzgar por las últimas estadísticas y dada la poca presencia de adeptos en las iglesias, y por ello se dedique con ahínco a la búsqueda de aliados para hacerse más vista , más presente, y que mejor aliado aquel que ve peligrar el euro y ve que con esto de la religión se le llenan las arcas.

Así es como esta Iglesia Católica Apostólica y Romana ha encontrado en el sector turístico el filón y el aliado fiel y burlón, aunque no le hace ascos y hasta consigue que las asociaciones profesionales del Turismo se conviertan en los primeros defensores de tanta procesión como se promociona, ya no hay pueblo que no esté dispuesto a sacar en volandas a tanto santo como hay en esta España nuestra.

Defiendo que cada uno tenga el espacio privado necesario para manifestarse, sea católicos o mahometano, masones o rotarios, y todos deben tener derecho a ese espacio privado y hasta puedo entender que se necesite un espacio público, pero lo que no puede ser de todas todas, es este desenfreno que se ha desatado por echar la religión a la calle, por sacar cristos y vírgenes en peregrinación por el espacio publico y utilizando la supremacía clerical, perdiendo terreno la autonomía política frente a las religiones. Eso no puede ser.

Y sin embargo si echamos un vistazo a la prensa de estos días vemos políticos de todo tipo y color abrazados a los palios religiosos desde su condición de representantes del pueblo, vemos guardia civiles, guardias municipales dando escolta a las imágenes religiosas, si de verdad todos somos iguales ante la ley, deseo y solicito a quien corresponda que el busto de José Maldonado en Tineo tenga su compás y su escuadra al pie de su busto, y que además esté permanezca escoltado por la Guardia Civil en honor a tal personaje, y por haber sido el último presidente de la Republica Española.

No deja de ser paradójico que la Iglesia Católica pida y presione para que el laicismo deje de hacer laicidad en el seno de la sociedad, no es de justicia que persiga de palabra y obra a los que piden el derecho a la libertad de conciencia bajo la falsa permisa que la razón debe estar bajo la tutela de la luz de la fe y la teología católica.

Pero así estamos se pide lo ancho para unos y lo estrecho para otros, para unos se solicita se prorroguen todos los estatus habidos y por haber aunque estén al margen de cualquier constitucionalismo, y para otros se les deja una infame casilla en la declaración de la renta.

Sí eso es justicia, que venga Dios y lo vea.

Pero mucho me temo que por mucho que clamemos al cielo este no nos oirá, y más cuando nuestros políticos andan un tanto tenientes de ambas orejas.

Que le vamos hacer cada año insistiremos en que haya comedimiento y que cada cual se ajuste a ese patrón de que todos somos ciudadanos al mismo nivel, somos pues miembros iguales de la polis, de la república , de la res publica..

O al menos eso quiere creer el que suscribe.
UN TAF
Victor Guerra