28 octubre 2006

Los ateos salen del armario




AUGE DE LAS ASOCIACIONES DE NO CREYENTES EN EEUU

• Intelectuales y científicos de EEUU se organizan contra la influencia de las iglesias bajo el Gobierno de Bush, y con ello cada vez son más los ciudadanos se rebelan contra el puritanismo americano.


Está mal visto en Estados Unidos criticar las creencias religiosas. La tolerancia es uno de los valores más apreciados en la historia reciente de este país, que tiene un 56% de protestantes y un 28% de católicos --el 16% restante se reparte entre otras confesiones o no es creyente--. Pero muchos norteamericanos empiezan a estar cansados del puritanismo de los llamados estados del cinturón de la Biblia. Cada vez más ciudadanos están horrorizados por las "iniciativas basadas en la fe" y financiadas con dinero del Gobierno de George Bush. Los ateos están saliendo del armario.

"Los grupos locales han crecido un 90% en los últimos seis años", explica Ellen Johnson, presidenta de American Atheists (Ateos Americanos). Johnson agrega: "Nuestra principal convicción es que solo existe un mundo y es el que está sujeto a la investigación científica". Richard Golden es uno de los dirigentes American Atheists en California, donde el movimiento ha experimentado un fuerte crecimiento.

Reacción juvenil
También la Freedom From Religion Foundation, una organización de ateos y agnósticos, vigila la separación entre las iglesias y el Estado. La entidad tenía 5.000 afiliados en el 2004 y este año son 6.400. Los encuentros se llenan ahora de jóvenes. El milagro se debe a internet y a los anuncios en el programa radiofónico de Al Franken, así como los grupos universitarios que se mueven en los campus.

El ateísmo está ganando adeptos. Dos profesores de Sociología de la Universidad de Berkeley han demostrado en un estudio que la proporción de estadounidenses que no creen en ninguna religión se duplicó entre 1990 y 1998. Hoy es del 14% de la población. "Hay una creciente reacción contra el papel de la religión. Los de izquierdas han reaccionado frente a los creyentes conservadores. Esa ha sido su declaración de principios: si eso es lo que significa la religión, entonces yo no soy religioso", comenta uno de los autores, Claude S. Fischer.

El ateísmo está de moda. Hay pensadores que desafían la religión con libros como Carta a una nación cristiana, de Sam Harris, o El engaño de Dios, de Richard Dawkins, de la Universidad de Oxford. Ambos lideran las listas de ventas en Amazon.com y en el diario The New York Times. "La religión está fragmentando a la sociedad. Bush utilizó, por primera vez, su poder de veto para prohibir la financiación de la investigación con células madre. Los científicos están horrorizados", denuncia Harris.

Libro superventas
Su carta en forma de libro de bolsillo de 96 páginas es uno de los verdaderos best-sellers del otoño en EEUU, junto a otro de sus textos, El fin de la fe. El sector editorial responde así al hastío de los americanos hacia su Gobierno, en un momento en que la gran preocupación es la guerra de Irak. ¡"Están volviendo a las creencias libres y al humanismo secular, y los editores reconocen esta necesidad", comenta Paul Kurtz, director de la revista Free Inquiry.Por su parte, el profesor de Teología Timothy Larsen asegura que el crecimiento del ateísmo refleja la fortaleza de la religión. "Ya ocurrió a finales del siglo XIX, cuando una era de gran convicción religiosa dio voz a agnósticos como Robert Ingersoll".

Un mundo sin dioses
Harris también habla de aislamiento. "Muchos lectores se sienten solos: están rodeados de creyentes y son incapaces de mostrar sus sentimientos. Recibo muchos mensajes que expresan su profundo alivio porque estoy escribiendo sobre algo que no se podía decir", concluye este incendiario ateo. Harris recorre los programas más irreverentes de radio y televisión predicando su Carta a una nación cristiana, engordando su reputación como portavoz iconoclasta, para un mundo sin dioses en el país de Bush.