15 septiembre 2007

LOS QUE CARGAN CONTRA LA EDUCACION PARA LA CIUDADANIA


La Sra. Aguirre vuelve a cargar contra Educación para la Ciudadanía

La presidenta asegura que en la región se impartirá "la mínima" que la ley le permita

AGENCIAS - Madrid - 03/09/2007

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha afirmado hoy que la asignatura Educación para la Ciudadanía (EpC), que este curso no se impartirá en la región, "no es otra cosa que un adoctrinamiento", y ha asegurado que su Gobierno se ceñirá al "decreto de enseñanzas mínimas" establecido por el Ministerio de Educación en este ámbito.

"Vamos a dar la mínima EpC que la ley nos permite", ha afirmado Aguirre, entrevistada por la Cadena Cope. En todo caso, la también presidenta del PP de Madrid se ha mostrado convencida de que esta nueva materia "no se aplicará" en la región porque su partido ganará las elecciones generales de marzo y la "suprimirá". El propio Rajoy, muy ufano, ha duicho hoy que la eliminará cuando llegue a la Moncloa. Pase lo que pase en los próximos comicios, la presidenta autonómica ha recordado que las regiones "tienen que seguir el decreto de enseñanzas mínimas que marca el Ministerio" y que "dentro de esto" pueden "hacer lo que quieran". "La autonomía tiene sus ventajas, en el sentido de que el decreto de enseñanzas mínimas es mínimo", ha advertido.

"Por ejemplo, en la Comunidad de Madrid, cuando se hable de los totalitarismos nosotros tenemos pensado que los colegios proyecten [la película alemana] La vida de los otros, que me parece que es muy reveladora de lo que es un totalitarismo", ha indicado. Aguirre se ha referido también a las críticas vertidas ayer por el ex vicepresidente del Gobierno y presidente de la Comisión Constitucional, Alfonso Guerra, contra el PP y la Iglesia por su oposición a Epc y por el hecho de que en las escuelas madrileñas no se vaya a enseñar esta materia este curso. Según el socialista, los populares rechazan que se enseñen los valores de la Constitución que tanto dicen defender.

Críticas de IU y PSOE

A este respecto, la dirigente del PP ha subrayado que "la Iglesia católica, la iglesias en general, las doctrinas, son doctrinas y, por lo tanto, porque los padres lo eligen, en los colegios religiosos se enseña religión". "Pero nos ha confesado Alfonso Guerra que lo que quiere hacer el Gobierno es adoctrinar, quiere hacer ahora una religión laica de obligado cumplimiento en las escuelas", ha agregado. Aguirre ha concluido asegurando a los madrileños que su Ejecutivo autonómico "ha elegido unos textos para EpC y un plan para lo que se tiene que enseñar que no tiene ningún problema desde ningún punto de vista". "No es otra cosa que la Constitución Española, es decir, el pluralismo, la libertad, la igualdad y la Justicia, eso será lo que se enseñe", ha resumido.

La réplica de la oposición no se ha hecho esperar. Así, la responsable de Izquierda Unida en la Secretaría de Educación de la Comunidad de Madrid, Eulalia Vaquero, ha acusado a Aguirre de utilizar la educación de los escolares madrileños como "estrategia electoral" contra el Gobierno central, al "dilatar" durante este curso la implantación de esta asignatura "obligatoria". "Ya está bien de utilizar la Educación que lo que necesita es sosiego y tranquilidad para que el profesorado pueda desarrollar la nueva Ley educativa de la manera más conveniente y lo mejor posible",

se ha quejado Vaquero.

Por su parte, el secretario general del Partido Socialista de Madrid, Tomás Gómez, ha desaprobado que el Gobierno regional haya decidido no impartir en este curso la asignatura pues, a su juicio, esta materia debe ser enseñada en las aulas de la región no sólo "en cumplimiento de la propia ley" sino porque también es "algo positivo y favorable para el conjunto de la comunidad educativa". Gómez ha asegurado estar "preocupado" por la posición que la presidenta defiende en este tema y por la "confrontación permanente" que mantiene, en general, con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y también -agregó- con su compañero de partido y alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, una dinámica que, a su juicio, "no beneficia a la sociedad madrileña" y es "uno de los aspectos más negativos" de la gestión de la dirigente popular.

POR OTRO LADO DIVISIÖN EN EL COSO VATICANISTA, o como jugar a POLI
BUENO, POLI MALO

Blázquez corrige al sector duro de los obispos y acepta que los centros impartan Ciudadanía
El presidente de la Conferencia Episcopal se desmarca del arzobispo Cañizares, que había realizado un llamamiento a los padres para ejercer la «objeción de conciencia»

DIVISIÓN. Ricardo Blázquez, en el centro, flanqueado por los cardenales Antonio Cañizares, a la izquierda, y José Rouco. / EFE
El presidente de la Conferencia Episcopal y obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez, corrigió ayer al sector más conservador de la Iglesia española, representado por el cardenal arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, y dejó claro que son los padres y no la jerarquía eclesiástica quienes deben decidir si se movilizan o no contra la asignatura de Educación para la Ciudadanía, utilizando para ello «cauces legítimos o democráticos».

Cañizares, que es el vicepresidente de la Conferencia Episcopal, había advertido a los colegios católicos de que impartir la nueva disciplina equivale a «colaborar con el mal». Sin embargo, la Federación Española de Religiosos de Enseñanza (FERE-CECA) ignoró la semana pasada el llamamiento del arzobispo a la objeción de conciencia y decidió adaptar el temario del Ministerio de Educación a los idearios de los centros. De ese modo, se sumó a la postura que ya habían adoptado los colegios del País Vasco agrupados en Kristau Eskola.

Blázquez respaldó ayer la decisión de la FERE y con ello puso de manifiesto la división que existe en la Iglesia española sobre este asunto. El prelado destacó que la federación siempre contó con la aprobación de las autoridades eclesiásticas cuando colaboró en la gestación de la Ley Orgánica de Educación (LOE) y de los reales decretos posteriores. «Yo sé que ellos siempre han querido actuar en comunión eclesial», recalcó el presidente de la Conferencia Episcopal, quien añadió que los colegios religiosos prestan «un servicio impagable» a la sociedad española.

En realidad, la FERE no aprueba en absoluto la asignatura de Educación para la Ciudadanía, sino que la ha asumido como un mal menor, despues de llegar a la conclusión de que las actitudes beligerantes tendrían consecuencias difíciles de prever. Hasta ahora, unas 15.000 familias españolas han seguido las directrices de Cañizares y se han declarado públicamente objetoras en materia educativa; sin embargo, el Gobierno de Rodríguez Zapatero les ha informado de que esa posición encierra una desobediencia civil a las leyes. El Ministerio de Eduación ya ha anunciado que el alumno que no asista a clase se quedará sin título de Graduado en Secundaria.

Derecho de los padres

Ante esa situación, los colegios religiosos han creído prudente alejarse de Antonio Cañizares, cuyos puntos de vista coinciden con los manifestados hasta ahora por el Partido Popular, la CONCAPA -asociación de padres de alumnos de colegios católicos-y más de medio centenar de agrupaciones como el Foro Español de la Familia y Profesionales por la Ética. Todos estos sectores afirman que Educación para la Ciudadanía «adoctrina ideológica y moralmente, lo que contraviene el derecho de los padres a educar a sus hijos».

La ministra Mercedes Cabrera ha indicado que la negativa a reconocer la asignatura acabaría creando una «situación complicada» desde el punto de vista jurídico. «La asignatura se ajusta a la libertad de los padres para formar a sus hijos según sus convicciones y al derecho a la educación. No contradice en absoluto ningún principio privado moral o religioso de nadie», insistió la titular de Educación el pasado jueves.

Guía complementaria

Las reuniones que han mantenido los responsables de la FERE en las últimas semanas les han convencido de que la posibilidad de adaptar los contenidos y de elegir al profesor es una garantía de autonomía. Los técnicos de la agrupación están elaborando una guía complementaria para que las escuelas católicas puedan ajustar el temario a sus principios.

Las reflexiones de la FERE ya circulaban por los centros de enseñanza religiosa del País Vasco desde un primer momento. Kristau Eskola, la organización que representa en la comunidad autónoma a la patronal estatal, no se ha opuesto a la asignatura en ningún momento. El colectivo cree que podrá adaptarla a sus programas educativos sin mayores complicaciones. No obstante, han optado por impartirla en segundo de la ESO, con lo que no tendrán que afrontar el problema hasta el curso 2008-2009.