19 octubre 2007

Corregir los datos de un apóstata, pero menos


La Justicia obliga a la Iglesia a corregir los datos de un apóstata

El Arzobispado de Valencia planea recurrir la sentencia ante el Tribunal Supremo

N. C. / C. M - Valencia / Madrid

La Iglesia tiene la obligación de anotar en sus libros de bautismo que aquel niño al que sus padres rociaron con agua bendita ya no quiere seguir perteneciendo al club católico. Lo recoge una sentencia de la Audiencia Nacional, que se pronuncia sobre el caso de Manel Blat González, un hombre de 41 años, que pidió apostatar ante el Arzobispado de Valencia. Manel llevó su caso, guiado por otras experiencias, antes la Agencia Española de Protección de Datos, que mandó que se anotara su petición en los márgenes de los archivos eclesiásticos, pero el arzobispado hizo caso omiso. La Agencia, dice Manel, se interesó por el caso. "Les dije que no habían hecho nada y volvieron a insistir. Fue entonces cuando el arzobispado recurrió ante la Justicia, que, finalmente, no le ha dado la razón".

"Estoy alucinado, me acabo de enterar ahora mismo", decía ayer. "Ha sido una gran batalla. Yo ya había desistido de toda esperanza. Pensaba que sería un sufrido cristiano más".

Pero puede que esta historia, que empezó hace "cinco o seis años, cuando la Iglesia empezó a meterse en asuntos y valores" que "chocaban" con los de Manel, no haya concluido todavía, porque el Arzobispado de Valencia está estudiando la sentencia "con el objetivo de presentar un recurso de casación ante el Tribunal Supremo". No comentaron más.

"Tengo mis propios valores, cristianos, pero chocan con los de ellos. Y no admito que nadie me insulte". Con esa idea comenzó Manel a indagar en Internet hasta que encontró una página web con indicaciones para apostatar. "Ha sido un vía crucis. Fui a plantear mi caso y que me dieran de baja. No conseguí nada, más que insultos".

La sentencia no habla de borrar nada, sino de anotar al margen de su inscripción bautismal que ya no quiere ser católico, como propuso la Agencia. Algunos apóstatas consideran que se deberían borrar estos datos, pero la Iglesia se defiende diciendo que son archivos históricos y que estar registrado no significa ser católico. Pero la sentencia dice que el hecho de estar inscrito en esos archivos constituye apariencia de pertenecer a la Iglesia; por tanto, deben corregirse estos datos. Para la diputada de IU Isaura Navarro esta sentencia era importante. Ella misma ha tratado de apostatar y su grupo ha pedido en el Congreso, sin apoyo de los grandes partidos, que se regule y se respete este derecho.

El País, 19-10-07

Ante esto ya hay las primeras reacciones:

Me gustaría conocer vuestra valoración. A mi no me parece una victoria que encima de no borrar tus datos ¡APUNTEN OTRO DATO DE CARACTER RELIGIOSO! (que te has borrado de la SICAR). Si la sentencia dice que se trata de un archivo como cualquier otro, los ciudadanos tenemos derecho no solo a que se rectifiquen los datos, sino a QUE SE BORREN. La Iglesia, igual que Telefónica, Repsol o Teletienda, no tiene derecho a mantener dato alguno, ni histórico, ni anecdótico, ni de ningún tipo sobre una persona que le ha pedido expresamente que lo borren.

Menos aún cuando se trata de datos que impliquen información de carácter ideológico o de conciencia. Si la Iglesia responde que el carácter de los archivos que mantiene hace técnicamente difícil llevar a cabo esta operación, que se busque la vida (que los tache para hacerlos ilegibles, o que los raspe), pero además, que se actualice y mantenga sus registros en un soporte físico o formato que sea susceptible de eliminación. La ley de protección de datos dice en su Art16.3 "La cancelación dará lugar al bloqueo de los datos, conservándose únicamente a disposición de las Administraciones públicas, Jueces y Tribunales, para la atención de las posibles responsabilidades nacidas del tratamiento, durante el plazo de prescripción de éstas. Cumplido el citado plazo deberá procederse a la supresión." No sé si el reclamante se ha quedado satisfecho con lo de la nota al margen, pero yo lo veo un precedente peligroso, pues no obliga a LA SUPRESIÓN de los datos.

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