28 diciembre 2007

EL GODF se pronuncia sobre el tema de las RAICES CRISTIANAS


Comunicado del Gran Oriente de Francia del 27 de Diciembre de 2007

RAICES CRISTIANAS


Todos los que no comparten la pertenencia a la religión cristiana, que no tienen ninguna fe, que dudan, que están en búsqueda, o los que tienen la convicción que nada existe al otro lado o más allá del hombre.
En una palabra los agnósticos, los ateos se encuentran en cierto modo heridos por la afirmación del Presidente de la República que considera:


"Que si existe una moral humana independiente de la moral religiosa, la República tiene interés en que exista también una reflexión moral inspirada en las convicciones religiosas.

Primero porque la moral laica corre peligro siempre de agotarse o de convertirse en fanatismo cuando no está asociada a una esperanza que colma la inspiración al infinito…"

Cada uno en la República laica, es libre de confiar, de desesperar, o de no esperar nada…

¿Quién puede juzgar la rectitud de la búsqueda de cada cual y de sus posicionamientos con respecto a los orígenes, los misterios de la vida y de la muerte? Desde luego no el Presidente de la República, ni la República, ni Estado alguno.

Hay una tentativa de imponer a cada ciudadano, en cierto modo, la necesidad de una dimensión espiritual que sólo puede provocar la cólera de los que comparten este proyecto de un pacto republicano y laico que únicamente tiene como función permitir en una sociedad tan diferenciada vivir juntas a las múltiples inspiraciones filosóficas a pesar de nuestras diferencias.

¿La moral laica, el pensamiento filosófico ateo, el pensamiento agnóstico, no son también constitutivos de nuestra nación? Por cierto, habría que citar a Pegy, Claudel o Bernados pero también André Gide, Roger Martín du Gard, Sartres, Camus…

¿Qué tipo de idea descabellada es esta de considerar que el cristianismo dio forma a la nación francesa?

El cristianismo a lo largo de los siglos, pero sobre todo a partir de la Edad Media a la Revolución Francesa, éste se tradujo por un catolicismo de Estado, que particularmente no se caracterizó por defender las libertades individuales y que participaba institucionalmente en el absolutismo político.

¿Cómo no olvidar al Caballero de la Barra que fue linchado porque no se quitó su sombrero al paso de una procesión religiosa? Voltaire lo defendió.

¿Hará falta encontrarnos de nuevo con Voltaire?

Francia tiene historias múltiples: Grecia, Platón, Sócrates, Aristóteles y Roma, y naturalmente el Cristianismo primitivo anterior a la Iglesia Católica, sin duda, pero sobre todo el humanismo del Renacimiento del siglo XVI y el pensamiento de las Luces que preconiza la libertad absoluta de conciencia son también portadores de la identidad nacional.

Pero hubo efectivamente una fractura en 1789 entre dos formas de sociedad propuestas. La que preconiza al monje, lo innato y la autoridad y aquella que por el contrario, pone por delante el libre examen, la experiencia y la libertad.

La laicidad no está agotada y no lleva al fanatismo. Es el motor para impedir el saber impuesto, los dogmas y los clericalismos de cualquier tipo que sean. La laicidad no es negativa, ni positiva. Es la laicidad.

La rosa y la seda decía Luis Aragon en homenaje a las víctimas del nazismo, el comunista ateo Guy Moquet y el marqués católico D'Estiennedorves.

Poca importancia tiene nuestra fe, nuestras búsquedas personales, las únicas raíces que tiene hoy Francia son la de la Libertad, de la Igualdad y de la Fraternidad, es decir de la República fundadora del proyecto ciudadano y nacional.
_________________
"Ateismo y fanatismo son dos monstruos que pueden devorar la sociedad y hacerla pedazos, pero el ateo, en su error, conserva su razón, que corta sus uñas, mientras el fanático es poseido de una locura que afila las suyas" Voltaire