06 abril 2007

LA FIESTA DE LA SEMANA SANTA


Se acaba la Semana Santa, concluye el fiestorro religioso por excelencia, se acaban los muertos en la carretera por estas fiestas, y no es que con ello quiera criticar al personal porque se de al recogimiento religioso intimo, tan necesario como justificado, sino porque con tanta procesión pululando por cales y callejuelas da la sensación de que no que no hay medida para tanta expresión vital..

Entiendo que la iglesia como jerarquía vea la cosa peligrar a juzgar por las últimas estadísticas y dada la poca presencia de adeptos en las iglesias, y por ello se dedique con ahínco a la búsqueda de aliados para hacerse más vista, más presente, y que mejor aliado aquel que ve peligrar el euro y ve que con esto de la religión se le llenan las arcas.

Así es como esta Iglesia Católica Apostólica y Romana ha encontrado en el sector turístico el filón y el aliado fiel y burlón, aunque no le hace ascos y hasta consigue que las asociaciones profesionales del Turismo se conviertan en los primeros defensores de tanta procesión como se promociona, ya no hay pueblo que no esté dispuesto a sacar en volandas a tanto santo como hay en esta España nuestra.

Defiendo que cada uno tenga el espacio privado necesario para manifestarse, sea católicos o mahometano, masones o rotarios, y todos deben tener derecho a ese espacio privado y hasta puedo entender que se necesite un espacio público, pero lo que no puede ser de todas todas, es este desenfreno que se ha desatado por echar la religión a la calle, por sacar cristos y vírgenes en peregrinación por el espacio publico y utilizando la supremacía clerical, perdiendo terreno la autonomía política frente a las religiones. Eso no puede ser.




Y sin embargo si echamos un vistazo a la prensa de estos días vemos políticos de todo tipo y color abrazados a los palios religiosos desde su condición de representantes del pueblo, vemos guardia civiles, guardias municipales dando escolta a las imágenes religiosas, si de verdad todos somos iguales ante la ley, deseo y solicito a quien corresponda que el busto de José Maldonado en Tineo tenga su compás y su escuadra al pie de su busto, y que además esté permanezca escoltado por la Guardia Civil en honor a tal personaje, y por haber sido el último presidente de la Republica Española.

No deja de ser paradójico que la Iglesia Católica pida y presione para que el laicismo deje de hacer laicidad en el seno de la sociedad, no es de justicia que persiga de palabra y obra a los que piden el derecho a la libertad de conciencia bajo la falsa permisa que la razón debe estar bajo la tutela de la luz de la fe y la teología católica.





Pero así estamos se pide lo ancho para unos y lo estrecho para otros, para unos se solicita se prorroguen todos los estatus habidos y por haber aunque estén al margen de cualquier constitucionalismo, y para otros se les deja una infame casilla en la declaración de la renta.

SI eso es justicia que venga Dios y lo vea.

Pero mucho me temo que por mucho que clamemos al cielo este no nos oirá, y más cuando nuestros políticos andan un tanto tenientes de ambas orejas.

Que le vamos hacer cada año insistiremos en que haya comedimiento y que cada cual se ajuste a ese patrón de que todos somos ciudadanos al mismo nivel, somos pues miembros iguales de la polis, de la república , de la res publica..

O al menos eso quiere creer el que suscribe.

UN TAF


Victor Guerra

01 abril 2007

Caricaturas de Mahoma: El Islam en Europa debe aprender la libertad de expresión


Autor: Franck Biancheri. Presidente Newropeans
Fuente: Newropeans Magazine
Fecha: 27/03/2007
Enlace:
http://www.newropeans-magazine.org/index.php?option=com_conte ...

Es significativo que la publicación de una serie de caricaturas de Mahoma aparecidas en un periódico de un pequeño país de la Unión Europea provoque una tempestad de protestas de una punta a la otra del mundo musulmán. Existen en efecto fuerzas en el mundo musulmán que no han aceptado todavía un hecho esencial que condiciona el desarrollo de esta religión sobre nuestro continente: el Islam en Europa deberá aprender a ser una religión como cualquier otra, limitada esencialmente a la vida privada y sometida al respeto de las leyes y de los principios democráticos entre los que está la libertad de expresión.

Todo europeo tiene el derecho de caricaturizar a Mahoma, así como tiene el derecho de caricaturizar a Jesús, a Moisés o a Buda, o al Papa, a la Reina de Inglaterra, al Presidente de la República francesa, o a los homosexuales, o a los minusválidos, o a los amigos de los animales, a los ecologistas, a los comunistas, a los rubios, a los belgas, a los franceses, a los alemanes, a los americanos, a los rusos, a los africanos, a los árabes, a los judíos, a los auverneses, a os escoceses,…o bien a su propio vecino. Si existe un perjuicio, es la justicia la que debe decidir y no una autoridad religiosa o grupúsculo activista.

Los Europeos no han recorrido siglos, a menudo muy sangrientos, hasta llegar a este equilibrio estable y satisfactorio para la inmensa mayoría de sus conciudadanos, para verlo de pronto cuestionado por integristas religiosos que desean que su propia ley, que consiste en prohibir la representación de Mahoma, se imponga a todos aquellos que no creen en su religión. En Europa, no son las religiones las que dictan la ley, sino que son los pueblos, los que mediante votos mayoritarios y con arreglo a principios democráticos aceptados por la casi totalidad de las poblaciones del continente, crean las leyes. En este caso, así como es evidente que no hay ninguna legitimidad para provocar a un grupo sobre sus convicciones profundas (religiosas, filosóficas, sexuales o de otro tipo), desde el momento en que no existe infracción de la ley, en Europa la caricatura es libre de elegir los personajes o temas que quiera.

Por otro lado, los mismos defensores de la no representación del profeta del Islam son a menudo los mismos que invocan su nombre a diestro y siniestro, apelando a su « legitimidad » en el menor atentado que cometen, o en la menor de las reivindicaciones que emiten. En estas ocasiones, parecen menos orgullosos de la ortodoxia religiosa y los creyentes parecen infinitamente menos preparados para sublevarse contra los desvíos eventuales del espíritu y del texto de su religión. Por tanto, no debemos dejarnos manipular por el supuesto "impacto" de estos dibujos sobre la mayoría de los musulmanes, sobre todo los que viven en Europa. Su inmensa mayoría está callada porque verdaderamente se pregunta sobre qué va todo esta polémica. Recordémosle cómo en el momento de la prohibición del fular islámico en la escuela en Francia las mismas fuerzas que hoy denuncian el sacrilegio, habían anunciado grandes movimientos de rebelión. El resultado fue elocuente: menos de una centena de casos individuales en toda Francia, corregidos sin dificultad en pocas semanas.

Dejemos pues a un lado a los profesionales de la presunta irreductibilidad del Islam a la modernidad o a un entorno laico europeo, y miremos a la realidad de las próximas décadas, a saber ¿cómo integrar el Islam en el tejido religioso europeo?.

Tuve la oportunidad a mediados de diciembre 2005 de participar en un largo debate con 25 especialistas y conocedores del Islam, en Jerusalén, sobre el tema « Europa, Francia e Islam ». Durante estos muy enriquecedores intercambios, debí recordar las relaciones de fuerza existentes entre Europa y el Islam, particularmente frente a una supuesta imposibilidad de adaptación de esta religión.

Con sus 500 millones de habitantes concentrados sobre "pequeño trozo de tierra", la UE puede condicionar fuertemente la evolución de una religión que cuenta con sólo tres veces más creyentes diseminados sobre varios continentes; más aún cuando en el seno de la UE, el Islam es una religión por cierto en crecimiento, pero muy minoritario (cerca de 20 millones de creyentes). Y, en efecto, los europeos van masivamente a hacer presión sobre los Musulmanes para que éstos comprendan que en Europa el Islam debe comportarse como otras religiones y estrictamente quedar limitado a la esfera particular, sometiéndose a las leyes y los principios democráticos. Es pues un gran desafío común el que afrontan el conjunto de los europeos y sus conciudadanos musulmanes: ¿cómo alcanzar por la educación, la integración, el debate (y necesariamente a veces la polémica también) la adaptación de la religión musulmana al contexto laico europeo? Es un camino difícil que verá a integristas de todo tipo tratar de hacerlo derrapar. Porque del lado cristiano o judío existen también unas tendencias que querrían que las religiones volvieran a ser las fuentes de la ley como lo eran en Europa hasta el Renacimiento, y que veían en los incidentes con el Islam la ocasión de empujar adelante sus propias ambiciones.

Y es así por lo que debemos estar vigilantes. Así como se lo recordaba a mis interlocutores en Jerusalén, nadie debe olvidar que Europa, que los europeos poseen una "cara oscura" que de repente es capaz de generar lo peor: expulsiones, pogromos, matanzas, campos de la muerte,... la lista es larga. Considero que la subida ininterrumpida de las fuerzas extremistas y xenófobas en nuestro continente desde hace una veintena de años marca la vuelta de esta "Europa sombría", amordazada desde 1945. Es, por otra parte, uno de los objetivos de Newropeans el de oponerse con éxito a estas fuerzas de exclusión, encarnando una nueva opción política, democrática y abierta, construida a la escala de nuestro continente; a la escala donde estas fuerzas actúan también. Sin embargo, no hay que tentar al "Diablo" {[1]} y dejar alimentar estas fuerzas extremistas ofreciendo campo abierto a las actitudes y discursos que encuentran anormal que un periódico publique una caricatura de Mahoma, y que incluye a aquellos que ignoran que la justicia es la que debe decidir si hay perjuicio o no. Los integristas musulmanes y los adeptos del "políticamente correcto" multiculturalismo son los mejores amigos de los que sueñan con una vuelta a una Europa intolerante. Los Musulmanes europeos serían las primeras víctimas. Porque en tal caso, el destino europeo se moldearía de nuevo sobre antiguos esquemas y conduciría a los europeos a una nueva locura sanguinaria de expulsiones masivas o de pogromos anti-musulmanes. Evidentemente en Jerusalén, estas frases resuenan más fuertemente que en Europa, ya que Musulmanes o Judíos, Cruzadas del Holocausto, conocen esta barbarie europea latente.

Pero deben también resonar fuertemente en Europa con el fin de que podamos mantener este delicado equilibrio que les permite a los europeos de toda religión, y sin religión, coexistir pacíficamente en el seno de una sociedad común. Para conseguir, por la integración, la educación, el debate, es esencial no ceder a la facilidad del relativismo cultural, a la ficción de que existen unas especificidades autoproclamadas legítimas, al terrorismo intelectual del "políticamente correcto". Recordemos nosotros que somos un continente, cuya libertad se construyó sobre la capacidad de sus ciudadanos que conquistaron el derecho a burlarse de los poderosos, y en particular de sus Reyes o sus Dioses.


Un verdadero poderoso no teme la caricatura. Se divierte con ella. Lo que es verdad para los Hombres debe también serlo para los Profetas que son también Hombres. He aquí una verdad europea que dice de una manera sencilla que el Islam en Europa debe meditar, y que nosotros debemos debatir con todos los que lo deseen. ¡ Y son la mayoría!

«Los derechos humanos están por encima de las identidades culturales» Jerónimo Páez, Director de la Fundación Legado Andalusí

«Los derechos humanos están por encima de las identidades culturales» Jerónimo Páez, Director de la Fundación Legado Andalusí