28 octubre 2007

La Hora de la Revancha: Beatificaciones a mogollón


Una imagen vale por mil palabras: Connivencia.

El Paraíso de los Santos, puede verse con overbooking de tanto trasiego como han procurado Juan Pablo II, y ahora Benedicto XVI. Hubo tiempos malos y bajos para este tipo de apuestas, y los Jesuitas lo sabían, puesto que controlaban el poder curial vaticanista. Había mucha sabia escuela detrás como para meterse en esas lides. La apuesta progresista les estaba dando buenos réditos.

Pero las tornas cambiaron, el alza del Opus a los a las mieles del poder vaticanista, presionó y ayudó a Juan Pablo II a ir tras su sueño internacionalista, conseguir el "Orbe Mundial Católico". ¡Sí se hizo en Polonia, porqué no extender las redes más allá, contando como contaba con los panzer del Opus¡.

De esta manera fuimos asistiendo a un brioso amanecer, a una búsqueda por las cunetas de la Guerra Civil de mártires con opciones al olor de santidad.

La llegada del nuevo Papa, ha conllevado una transformación importante. El toque de poder que de nuevo a pillado la Orden de Predicadores, (los Dominicos) clase intelectual por excelencia, soldados de rígida y escolástica formación y disciplina, algo amedrentados por su vocación inquisidora de los viejos tiempos, llegados a este momento, han tirado por la borda complejos y humillaciones, y exponen sin dilación su legión de santos.

La iglesia española que nuca fue ecuánime ni luchó por la igualdad, sin el contrapunto o de la progresía clerical que se muestra tan crítica con la conservadora ley teologal que se practica desde el Vaticano, ahora parece que se los ha comido la tierra,, por la cual los altos jerarcas eclesiales se ven envalentonados y limpian y da pátina a sus deudos con olor de santidad.

Hay que decir que el Vaticano se mostró más o menos reprimido durante los mandatos de Juan XXIII y Pablo VI, a la hora de hacer subir a los altares al personal mártir que lo era a cambio de la satanización de los otros; digamos que no estaba el cuerpo y el alma para esos tratos y que las conciencias no estaban limpias ni tranquilas, y por tanto no parecía prudente dado el calvario por el que ya se había pasado con el nazismo y su posición eclesial, andar en nuevas aventuras.

Pero ahora las tornas han cambiado, la iglesia española se ha quitado su careta y se ha definido como tal, tramontana y envuelta en el manto carlista que tanto le gusta, y salta de alegría por el maremágnum de santos, y beatos que ha logrado meter por el area central del campo de batalla que es la Memoria Histórica, menos mal que esto no tiene significación política como nos dice el Embajador socialista Vázquez, que sino le ponen un arcangel San Gabriel a la puerta de la Moncloa a Zapatero.

Una vez derrotadas las defensas alicaídas de la moderación y la prudencia , y sabiendo además de las buenas canonjías que tales beatificaciones conlleva o aporta a las arcas eclesiales, se ha lanzado la clase clerical de este país a las ricas mieles de la santidad.

Aunque no tengo claro si este acceso de la clase curial española por sacar pecho, sea debido a que se muestra ufana de su raza y “sen” después de años de transición en las que hubo de comerse mucho moco, o es que detrás de todo ello, me barrunto, si no habrá una operación de blindarse ante posibles retornos de la Memoria Histórica. Pues ya se sabe, se empieza pidiendo la derogación de los juicios sumarísimos del franquismo, y de seguir por esa senda se termina pidiendo responsabilidades, y todavía hay mucho franquista sin reconvertir, y con miedo a que se resuciten no ya los fantasmas, sino las verdades de la historia.

Aun no nos atrevemos a publicar el nombre de quien nos daba aceite de ricino y presumía de falangista como nos demuestra Suana Pérez Alonso, escritora y socialista de pro.

Placa en la Iglesia de Cuzcurrita del Río Tirón (La Rioja)

Así es como la iglesia española haciendo gala de que La violencia no se hizo en servicio de la anarquía, sino lícitamente en beneficio del orden, la Patria, la Religión” ,y sintiéndose respaldada por la recalcitrante derecha política del Sr. Aznar y Rajoy que le han dado alas, y una inquietante izquierda zapaterista que quiere ir de moderada por temor a repercusiones, o por complejo ha hecho que la Iglesia entone a todo trapo y trapío el “odiun fidei” , dejando a algunos de los suyos en la trinchera del olvido, curas republicanos o simplemente curas y creyentes que no estaban de acuerdo con el ataque a la legalidad, o con el sistema franquista establecido, y por tanto fueron demarrados por las huestes falangistas y franquistas.

Así vamos contando la historia de la España del siglo XXI, metiendo a santos y beatos a empellones en el Paraíso de la Santidad, mientras asistimos al más corderil silencio en los medios sobre esta apuesta de la Iglesia Española, mientras un Embajador socialista en El Vaticano hace un llamado en plena beatificación a la Reconciliación, eso sí secundado por el viejo inquisidor de sonrisa irónica como es Benedicto XVI.

Víctor GuerraPublicar entrada