12 septiembre 2008

El Camino de Santiago de un Agnostico masón


Al final he podido coger una semana de vacaciones, después de estar de "guardia" laboral y puestos  a echarse a la calle vacacional, he pensado en muchas posibilidades entre ellas Dolomitas, y Mont Blanc, pero entre que voy solo, y que tengo que cruzar la mitad de España y  buena parte de Francia, pero parece que el invierno se acerca a pasos  agigantados,  y ante ello he preferido algo  más cercano,  y se me ha ocurrido  hacer el Camino de Santiago, lo cual  ya ha despertado alguna que otra guasa entre colegas masones,  y no masones, laicistas ya ateos, entre los cuales me codeo.

Me atrae la idea de hacer el Camino con otra mirada, con otra perspectiva,  evidentemente ni mística,ni romántica,  ni por supuesto  me planteo ir buscando los signos templarios o de los constructores, sino seguir ese camino de curro diario de las logias de canteros que se iban ganando el pan como podían.

Me planteo un viaje que ya de mano  tiene un handicap,  los no creyentes no tienen derecho a la Compostelana, o sea que puedes ser o no ser recibido en Albergues y demás alojamientos de ese estilo, aunque no creo que me importe mucho,  pues oscilo entre dos ejes tirar de tarjeta VISA o dormir con la funda Vivac donde me plazca, lo que dará una libertad total e independencia de añbergues y otros alojamientos por el estilo

Me da la impresión de que no  soy el primero, pues en el Alto de Foncebadón,  vi un par de sujetadores de buena talla colgados del palo o cruz y no me parece que sea  un objeto muy mistico para dejar de recuerdo, o sea que alguien ya pasó por delante de mí.

Me hubiera gustado dejar un recuerdo casi diario en tiempo real de mis pasos por el Camino pero creo que será muy dificil lograrlo, pero a la vuelta seguro que pondré  algo;  mientras tanto se pueden entretener con los otros blogs.

A la vuelta les cuento