01 marzo 2008

EL VATICANO ES UN ESTADO...?

Firma de los Acuerdos de Letran

Estos días he recibido la Revista de La Raison que edita puntualmente La Libre Pensée y en ella se insertaba un trabajo de Jean Marc Chiappa, que me voy a tomar la libertad de medio traducir e interpretar para este blog, para prolongar así los ejercicios matinales de un domingo camino de la Semana Santa.

A cada visita papal, siempre nos encontramos con las misma inercias que bien por ignorancia o por cálculo, bien por buena voluntad o mala voluntad, que de todo existe se nos dice “que el papa es un Jefe de Estado”; a veces, aquellos que nos sentamos en la parte del banco laicista afirmamos que en todo caso es un “Estado totalitario” pero ya estamos dando por sentado que los consideramos un Estado. Por lo cual Chiappa enseguida recurre a decirnos que no que e ! El Vaticano no es un Estado, ni dictatorial, ni incluso teocrático.

Orígenes

Gracias a Pépin Le Bref cercano al presidente Sarkozy, por razones que son, quizá, del orden de la definición psicoanalítica, los Estados Pontificios se crean en 756. Bajo la autoridad temporal del Papa, y van a evolucionar aún más a lo largo de la Edad Media como cualquier estructura feudal, Ni más ni menos en base a extender sus dominios a base de conquistas, peleas, conflictos, y escisiones.

Las cosas cambian con la Revolución Francesa y la condena por el Papa de ésta. La ciudad de Aviñón, por ejemplo, entonces bajo soberanía papal decide pedir su fijación a Francia; lo que se hizo en 1791. Es uno de los primeros ejemplos del derecho a la autodeterminación.

Los Estados Pontificios forman en esta época - y permanecerán a lo largo del Siglo XIX siglo - como una parte esencial del centro de la Italia, alrededor de Roma, o sea del Adriático al Tirrena, impidiendo la unidad de la Nación Italiana. Por esta razón todos los unitarios italianos, de Buonarroti a Garibaldi, combatirán la existencia de estos Estados, a la vez, espirituales y temporales.

Esto es la intervención de las tropas de Napoleón III, “el Pequeño” quién permite el mantenimiento de estos Estados en 1867. La caída del Segundo Imperio en 1870 ve la entrada de las tropas italianas en Roma, por la Puerta Pia (saludada al Congreso internacional del Libre Pensamiento de 1904). Y de esta modo se realiza la unidad de Italia, y Roma se convierte en su capital lógicamente.

No hay ya, por lo tanto, poder temporal del Papa. Tanto es así que Pío IX, se califica de “preso del Vaticano”, rechazando las tentativas de tratos con el Estado italiano; sus sucesores actuarán de la misma forma. Observaremos que eso no impidió a la Iglesia Católica dejar de existir ni de funcionar (Condena del modernismo, de la ley de Separación de 1905, etc). La Iglesia Católica no necesita un Estado para funcionar.

La afirmación la gran Enciclopedia de los países, publicada por la revista Fígaro dice “ la autonomía del Estado del Vaticano… es necesaria… para garantizar la independencia del cargo del Papa” . Eso es lo que se llama una verdad a media

Los Acuerdos de Letrán (o “ del Letrán”)

Después del fracaso de la ola revolucionaria de 1917-1922, y sobre la base del aplastamiento del movimiento obrero, Mussolini toma el poder en el 1922, en los mismos años que el papa Pío XI [1]. El poder fascista no es sin embargo estable: el asesinato del dirigente socialista Matteotti en 1924 y la proclamación de las leyes denominadas “ultrafascistas” son una señal más de debilidad que da fuerza al nuevo estado de cosas. Mussolini necesita una forma de reconocimiento internacional, de ahí sus negociaciones con el Papa que, él mismo, tiene que persistir y clarificar su situación.

Benito Mussolini firma los acuerdos del Letrán el 11 de febrero de 1929 en persona. El barrio de 44 hectáreas (el equivalente de la distancia entre dos estaciones de metro) del Vaticano se declara independiente el 7 de junio de 1929. Acto bilateral entre la Iglesia Católica y el régimen fascista.

¿Quién es el padre del Vaticano? ¡Mussolini!

Si la erradicación del fascismo tiene un sentido, debe llegar hasta la denuncia internacional de este Tratado. Todo Gobierno, todo Ministro que olvida eso se vuelve cómplices de los crímenes fascistas, y más cuando parece siempre creerse que los Estados Vaticanos son tan antiguos…?

Los acuerdos del Letrán dan un estatuto especial a la Iglesia Católica romana en Italia. Incluyen también un Tratado de reconocimiento de la independencia y la soberanía del Vaticano; un concordato por el que se definen las relaciones entre el Gobierno italiano y la Iglesia; un aspecto financiero que compensa el Vaticano con la pérdida de sus Estados en 1870.

Es decir Italia pagó una compensación al Papa para haber ocupado una parte de Italia. ¿Se imaginan a un propietario que compensa a un “ocupa”?

Podemos afirmar que el Vaticano no es por tanto un Estado históricamente, pero si que es una creación del fascismo. Y habrá que recordar como el Concordato nazi de 1933, reafirma esta creación fascista

En 1984, un concordato entre el Vaticano e Italia modificó algunas disposiciones del Tratado. A los Libres-pensadores no nos corresponde, ni de cerca, ni con mucho, establecer lo que está bien y lo que no lo está mal en otros países. Cada uno debe saber lo que hay delante de su puerta, y todos sabemos que la existencia de un Concordato, de relaciones establecidas de potencia a potencia entre la Iglesia Católica y un Estado es la negación de la soberanía del Estado y que la sensatez como la política recomienda rechazar todo Concordato. No hay nada más que ver la situación en España, la injerencia total de la Iglesia Católica española en base a los acuerdos y a estatus predominantes como presiona.

Finanzas

De las finanzas del Vaticano se habala más bien poco. Seamos más precisos. La gran Enciclopedia de los Países de Le Fígaro nos dice: “Su riqueza le viene en gran parte de los fondos de compensación de la anexión del resto de los Estados Pontificios por el Estado italiano en la disolución del antiguo Estado Pontificio.

Son los intereses de este dinero, colocado en distintas empresas, lo que constituyen una gran parte de los fondos del Estado”. Pasemos sobre el vocabulario: la vuelta a Italia del Latium se convierte en “anexión”. ¿Cuál es el fondo del problema?

La restitución de las sumas pagadas por Mussolini (y pagadas por los ciudadanos italianos) como sus intereses es una pretensión básica: ¿Los italianos deberían pagar el empleo de su territorio? Sólo, los tratados de paz más salvajes, el de Versalles en 1871, por ejemplo, lo prevén. Es necesario pues cancelar el Tratado de Letrán y, en consecuencia, devolver al pueblo italiano las sumas robadas por Mussolini y el papado. El católico J. Mercero escribe que se trata de una suma que “durante 1929, estaría en torno a los 830 millones de liras” [2].

Instituciones para la Dictadura

El Papa dispone de todos los poderes (ejecutivo, legislativo y judicial). El Vaticano es pues una dictadura explícita. Las instituciones del Vaticano son reguladas por una “constitución”, cuya primera enmienda se redactó por Pío XI en el momento de los acuerdos del Letrán. Actualmente, el Vaticano es regulado por la ley fundamental del 22 de febrero 2001.

Estos son los artículos esenciales:

“Artículo 1

1. El Soberano Pontífice, es el soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano, a la plenitud de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial.

Artículo 2

La representación del Estado en sus informes con los Estados extranjeros y con los otros temas de derecho internacional, para las relaciones diplomáticas y para la conclusión de los Tratados, se reserva al Soberano Pontífice, que la ejerce por medio de la Secretaría de Estado

Artículo 3

1. El poder legislativo, a excepción de los casos que el Soberano Pontífice se propone reservar a sí mismo o a otras instancias, es ejercido por una Comisión compuesta de un cardenal presiden y de otros cardenales, muy nombrados por el Soberano Pontífice por cinco años.

Artículo 4

1. La Comisión ejerce su proporcionar dentro de los límites de la ley sobre las fuentes del derecho y según las disposiciones pertinentes de su propio Reglamento. 3. Los proyectos de ley se presentan previamente, por medio de la Secretaría de Estado, la atención del Soberano Pontífice.

Artículo 12

El presupuesto provisional y las cuentas del Estado, después de aprobación de la Comisión, se someten al Soberano Pontífice por medio de la Secretaría de Estado.

Artículo 15

1. El poder judicial es ejercido, al nombre del Soberano Pontífice, por los órganos constituidos en la organización judicial del Estado.

Artículo 16

En toda causa civil o penal y todo estado de ésta, el Soberano Pontífice puede someter la instrucción y la decisión a una instancia particular, y darle la facultad de pronunciarse en equidad y sin recurso posterior posible.

Artículo 17

1. Excepto lo que dispone el artículo siguiente, cualquiera considera haber sido lesionado en su derecho o interés legítimo por un acto administrativo puede traer un recurso de alzada o ir dirigido a la autoridad judicial competente. 2. El recurso de alzada apagado, en la misma materia, la acción judicial, excepto derogación autorizada individualmente por el Soberano Pontífice.

Artículo 18

1. Los conflictos relativos a los informes de trabajo entre los asalariados del Estado y la administración son competencia de la oficina del trabajo de la Sede apostólica, según su estatuto propio. 2. Los recursos contra las medidas disciplinarias adoptadas contra los asalariados del Estado pueden llevarse en el Tribunal de apelación, según sus normas propias.

¿Es necesario comentar algo más? Sí, con Montesquieu escribiendo, como es sabido, sobre la separación de los poderes: “En los Turcos donde los tres poderes se reúnen sobre la cabeza del sultán, reina un terrible despotismo”. Que puede ser entonces el Estado Vaticano…?

¡El Vaticano es un terrible despotismo!

La Enciclopedia de Le Figaro habla de una “monarquía absoluta”. En el marco de la religión católica, es una evidencia, pero es el problema de los solos católicos; los librespensadores en absoluto debemos dar una idea o sugerencia para reformar la Iglesia. ¿Pero cuáles son las otras monarquías absolutas? ¿Quizá en algunas islas del Pacífico? La monarquía absoluta se suprimió a Nepal en 2006, a raíz de una serie de manifestaciones y huelgas.

Existe la monarquía también absoluta en Suazilandia, pero una huelga general en julio de 2007 se opone violentamente. Es necesario decir que la población de Suazilandia es superior al millón de habitantes, lo que no tiene nada de comparable a los centenares de “colocados” del Vaticano. Incluso desde este punto de vista, el Vaticano es una Estado sin ciudadanos”

La ciudadanía vaticana no es la expresión de una pertenencia nacional.

Por otra parte, no hay ninguna elección general. La mayoría de los habitantes del Vaticano no posee esta ciudadanía. Se vincula solamente con el ejercicio de funciones en el seno del Vaticano o el Vaticano. En cuanto estas funciones cesan, la ciudadanía cesa.

El Vaticano inventó la ciudadanía en CDD. Tengamos en cuenta una disposición que prueba la misoginia congénita de la Iglesia: la ciudadanía se asigna también al cónyuge y a la familia de los funcionarios del Vaticano. Los muchachos pierden los beneficios a la edad de 25 años y a las muchachas, en el momento de su matrimonio. Las mujeres sólo existen casadas. ¡El Vaticano es el único Estado sin ciudadanos!

Sí un Estado es la forma organizada de una Nación, y un territorio, una población, una ciudadanía, es el producto de una historia libre, y una forma de organización interna que puede ser modificada por los ciudadanos, el Vaticano no ha de ser menos que una Nación o un Estado.

El Papa no puede prevalecer sobre los derechos concedidos a un Jefe de Estado.

por Jean-Marc Schiappa, para La Revista Libre Pensamiento (Libre Pensse)