24 noviembre 2009

Savater reivindica el laicismo como requisito de la democracia

Savater reivindica el laicismo como requisito de la democracia

El filósofo y escritor pronuncia una conferencia invitado por Granada Laica , mañana en la Facultad de Ciencias

24.11.09 - 00:49 -

INÉS GALLASTEGUI | GRANADA

ACTOS DÍA DEL LAICISMO

igallastegui@ideal.es

Conferencia de Fernando Savater:Miércoles 25 de noviembre a las 19.00 h en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias.

Charla del doctor Luis Montes: 'Eutanasia y derecho a una muerte digna'. Viernes 27 a las 19.00 h en la Facultad de Ciencias Políticas.

'Antología Laica. 66 textos para comprender el laicismo': Presentación del libro de Henri Peña y César Tejedor. Tras el acto anterior.

«La excomunión de Camino, la maldición de Pepe el Brujo... ¿qué más me dan?»

El filósofo Fernando Savater (San Sebastián, 1947) pronunciará mañana en Granada una conferencia titulada 'El laicismo, requisito de la democracia', acto central con el que la asociación Granada Laica celebra este año el Día del Laicismo y la Libertad de Conciencia. El escritor considera que en España «falta mucho» para lograr la auténtica separación entre el Estado y la Iglesia.

«El laicismo es un esfuerzo, un ideal, pero en ningún sitio se aplica del todo», reconoció Savater en declaraciones a IDEAL. A su juicio, Francia es «el modelo más perfecto» de Estado no confesional, pese al «inquietante» anuncio de Sarkozy de reformas legislativas en favor del catolicismo.

A su juicio, en nuestro país el obstáculo más importante para que la laicidad sea efectiva es el acuerdo con la Santa Sede renovado en la Transición. El catedrático de Filosofía -jubilado hace un año- recordó jocosamente que «la única persona que estuvo a punto de cargarse el concordato fue Franco, cuando el papa Pablo VI nombró a algunos obispos que no le gustaban y empezaron a crearle problemas». Después, los gobiernos democráticos, incluso los de izquierdas, han mantenido el anacrónico tratado «para no buscarse problemas».

Vaticano: ¿fe o Estado?

«Creo que es un error -dijo el filósofo-, porque ha dado una falsa idea de las relaciones con la Iglesia católica: o es una institución religiosa exclusivamente, y por lo tanto los ciudadanos, pero no el Estado, pueden tener relación con ella a título privado, o es un Estado político, en cuyo caso el Vaticano es el único Estado europeo que no cumple los derechos humanos, no respeta la libertad religiosa, ni la igualdad entre hombres y mujeres...».

El autor de 'Ética para Amador' consideró que la medida más urgente que debería adoptar el Ejecutivo para respetar la aconfesionalidad que establece la Constitución es derogar el concordato. El Estado, subrayó, ha de «mantener un respeto hacia todas las creencias religiosas, pero excluyéndolas de los ámbitos públicos, como la escuela o los actos institucionales».

Un marco de tolerancia

Para Savater, es fundamental explicar bien a los ciudadanos que el laicismo no es «una cruzada» contra las creencias espirituales, sino un marco de tolerancia: «Es algo que muchas personas religiosas suscriben: el Estado funciona de acuerdo a unos principios que todos compartimos, y debe ser laico, aunque las personas puedan ser religiosas». Y lo ilustró con un ejemplo: «Yo creo que las clases de piano no deben ser obligatorias, pero me gusta que haya pianistas».

Para el ganador del Premio Planeta 2008, «el laicismo también tiene que entrar en las cabezas de muchos laicistas», a juzgar por la reacción de algunos a la última amenaza de la jerarquía católica. «El señor Martínez Camino va a excomulgar a los diputados que apoyen el aborto. Bueno, ¿y qué más me da? Es como si me dicen que Pepe el Brujo, el de Ronaldo, me ha echado una maldición. ¡Pues que haga lo que quiera! Hay que dejar de darle importancia a esas cosas. La mayoría de las personas saben que ese tipo de maldiciones y brujerías no afectará a su salud y no tienen que preocuparse. A una persona