19 octubre 2010

Encuentro Ciudadano sobre Librepensamiento y Laicidad


Gracias a la labor de Elbio Laxalte Terra (Coordinador del Encuentro) podemos contar con estos textos.
Sábado 2 de Octubre de 2010 – Hotel Lafayette, Montevideo
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Sí a la Libertad; No a la Resignación y el Fatalismo
Un signo distintivo de este siglo es el resurgimiento - en fuerza - de formas y concepciones dogmáticas muchas de ellas de neto carácter neo-oscurantista y retrógrado.

Esto hace necesario – a su vez - volver a dotar de fuerza y vigor los ideales y los valores que dieron sustancia y marcaron el progreso social en los últimos tres siglos.

Ideales como el Humanismo, el Librepensamiento y la Laicidad, hoy adquieren una particular significación, como barreras de contención de esas tendencias, que parecieran querer sumergirnos nuevamente en una Edad Oscura de dogmatismos, tiranías, violencia, ignorancia, temores y supercherías.

Para aunar voluntades y concentrar esfuerzos, es que estamos invitando a participar de este Encuentro sólo a aquellos hombres y mujeres que no desean caer ni en la resignación ni en la fatalidad, sino que desean luchar por la Libertad y fortalecer sus convicciones para hacer frente con coraje y decisión a estos nuevos desafíos que la contemporaneidad nos presenta.

Será una culminación y un punto de partida …
Programa
IntroducciónElbio Laxalte Terra (Coordinador del Encuentro)
La conquista de la laicidad: la experiencia uruguayaMyriam Tardugno
La situación actual: un rápido deterioroRaúl Bula
Laicidad e Igualdad de GéneroDinorah Maldonado
Libertad de Pensamiento y Apostasía - Diego Casera
El Librepensamiento y la libertad de informaciónRoberto Gossi
Presentación de la Asociación Civil 20 de Setiembre - Claudio Moreno
Presentación de la Asociación Civil “TRAZOS” de RiveraSusana Ferreira
La Francmasonería y su compromiso con el librepensamiento y la laicidadJorge Massa
La Cátedra de Librepensamiento argentina y las perspectivas rioplatensesDevrig Molles (Responsable de la Cátedra de Librepensamiento en la Universidad de La Plata - Argentina)
El Librepensamiento en el mundo: mirada actual y la creación de la Asociación Internacional del Libre Pensamiento (AILP)Jacques Lafouge - ( Vicepresidente de la Asociación La Libre Pensèe de Francia y organizador del Congreso Mundial de la AILP.
Iniciativas Librepensadoras y Laicistas para la LibertadElbio Laxalte Terra
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La conquista de la laicidad: la experiencia uruguaya
Myriam Tardugno Garbarino
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El siglo pedagógico por excelencia, en el que surgen grandes pensadores precursores del laicismo, es el Siglo XVIII, el “Siglo de las luces” y de la “Ilustración”.
Rousseau revela su pensamiento pedagógico en su obra “El Emilio”, donde habla de la educación como proceso de formación por el cual el individuo debe llegar “a ver con los propios ojos, a sentir con su corazón, y a no ser gobernado por ninguna autoridad que no sea la propia razón”.
El Siglo XVIII promovió una nueva concepción del hombre, que corresponde a un sistema pedagógico que inspira el sentido de la libertad espiritual, la cultura del sentimiento de igualdad, y el espíritu de fraternidad.-
A partir de la Revolución Francesa y de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, los fundamentos, proyectos y expectativas de los gobiernos y los pueblos habían sufrido cambios sustanciales. Se hacía entonces imprescindible adecuar el funcionamiento de los mecanismos sociales a las exigencias de los nuevos tiempos:
a) Secularizar la sociedad, fundando asociaciones laicas, particulares, capaces de cumplir las funciones para las que no eran aptas las formas de asociación propiciadas por la Iglesia.
b) Secularizar el Estado, separándolo de la Iglesia
c) Modificar las formas y el contenido de la educación que se brindaba al pueblo.
EN NUESTRO PAIS
Cuando Artigas, que vio más allá de su entorno, expone en las Instrucciones del Año XIII los puntos de su propuesta política, las bases para una conquista de libertad e independencia, nos dará la clave para conocer su posición respecto a la “cuestión religiosa”. El Art. 3° es revelador del grado de influencia del principio de tolerancia, asumido fervorosamente por el liberalismo
Establece que: “Promoverá la libertad civil y religiosa en toda su extensión”. Se trata de la única manifestación expresa que en esta materia se conoció en el panorama revolucionario americano, separando claramente lo que hasta ese momento era una sola cosa. Libertad civil sujeta únicamente a las leyes civiles, aboliendo toda sujeción al clero, incluso las obligaciones económicas que la autoridad civil y la población tenía para con la iglesia en esa época.
Proclamar la libertad religiosa - que implicaba creer en lo que uno sintiera, o aún no creer - organizando un Estado libre de las ataduras que lo unían a la iglesia católica, sin iglesia oficial, donde imperara la libertad de cultos, la libertad de conciencia, donde la tolerancia sustituyera a la profesión de una fe impuesta por una iglesia única y oficial, fue un hecho revolucionario, que establecía las bases para la separación de iglesia y Estado.
En la Constitución de 1830 se dispuso que la religión oficial del Estado era la Católica Apostólica Romana, pero no se prohibió la práctica de otros cultos, y se reconoció el respeto a las acciones privadas de todos los habitantes, por lo que la cuestión religiosa quedaba abierta a las más amplias interpretaciones.
En 1832, Gregorio XVI emite la Encíclica “Mirari Vos” en la que condena las nuevas doctrinas racionalistas y liberales, y sobre todo a quienes, siendo católicos, las aceptaban y/o practicaban.
clip_image008En nuestro país, hasta 1840 fueron desconocidos los desencuentros o enfrentamientos por razones religiosas. En ese año, Dámaso Antonio Larrañaga, aun contra sus convicciones liberales, pero siguiendo la línea vaticana, debió negar la autorización para el funcionamiento del Templo Protestante, que posteriormente fue autorizado por el Presidente Gabriel Pereira (católico y masón)
En 1841 se instalan en nuestro país los jesuitas, que habían sido expulsados de Bs. As por Rosas.
Cuatro años después, el Gobierno de Gabriel Pereira, autoriza a distribuir en todas las escuelas, la biblia protestante. Es en este momento que se introduce en nuestro país una predica inquisitorial: la quema de libros, pues todas las biblias repartidas en las escuelas, son quemadas por los jesuitas.
En 1859 se plantean nuevos problemas a raíz de la prédica del jesuita Felix Maria de Val, contra las obras de asistencia social que realiza la masonería, llegando a incitar a algunas jóvenes a la desobediencia hacia sus padres si no obtenían el permiso para entrar en la Orden de las Hermanas de la Caridad. Las autoridades desaprueban esa conducta, que es apoyada por el superior de los jesuitas, lo que finaliza con un decreto del Presidente Pereira en el que expulsa a los jesuitas el 26 de enero de ese mismo año.
Así, la tradicional iglesia católica, liberal, tolerante, se fue transformando en intolerante, inmoderada y acometedora.
A fines de 1859 se designa a Jacinto Vera como Vicario apostólico, quien reorganiza la iglesia, sustituyendo a los sacerdotes liberales por otros de su confianza, agentes leales, convencidos y obedientes de la santa sede, con espíritu de ciega obediencia a la jerarquía del papa inefable.
En 1860 la “Revista Católica” define su posicion doctrinaria, diciendo “TOLERANCIA es el arma destructora de guerras de la filosofía del siglo, cuyo eco, cuyo estruendo hipócritamente dulce y engañoso resonó como el canto de la sirena en medio de hombres apasionados, ambiciosos e inmorales....quienes por cálculo, o como medio de realizar sus bastardos deseos... alzan su voz imprudente a favor del fatídico clamoreo y robusteciendo la falange infernal ... proclamaron en fin la tolerancia!!!
En 1861 ocurre en la República un lamentable episodio, que se repetiría varias veces, a lo largo y ancho de América. Ese año la iglesia uruguaya comienza a practicar, de la mano de Jacinto Vera, un tipo de coerción espiritual y humillación personal y familiar: la negación de los auxilios religiosos a los creyentes en trance de muerte, que se agrava con la negativa a dar sepultura a los fallecidos a quienes se les había negado la absolución. Recordemos que los cementerios estaban en manos de la iglesia.
En abril de ese año, en la ciudad de San José, el médico alemán Enrique JACOBSON, católico y masón, en trance de muerte solicita los auxilios espirituales de la iglesia. Concurre a su casa el cura Madruga quien enterado de que Jacobson era masón, le intima a abjurar de dicha calidad bajo amenaza de no concederle la extremaunción. Jacobson se niega y muere sin recibir los sacramentos. Pero no conforme, el cura Madruga no permite que el difunto sea sepultado en el cementerio local. Familiares, amigos y sus Hermanos masones, lo trasladan a Montevideo, y es conducido hasta la iglesia matriz (con la autorización previa del cura de la misma), pero al llegar encuentran las puertas cerradas. Se produce un pequeño tumulto, en que la policía debe imponer el orden, y finalmente la autoridad civil autoriza a que el difunto sea sepultado en el Cementerio Central. El vicario Jacinto Vera reclama la exhumación del cadáver, emitiendo una resolución en la que declara que el cementerio ha sido “violado” y prohíbe a los curas, bajo las mas severas penas eclesiásticas, dar licencia de enterramiento hasta que el cadáver de Jacobson no sea desenterrado.
clip_image010La autoridad civil reacciona frente a estas declaraciones respondiendo que “en el caso del entierro fue concedido con la autorización del Gobierno, por la autoridad a cuyo cargo está el cementerio”. Y para cortar el mal de raíz se decreta la secularización de los cementerios.
Es esta la primera medida que llevará a la paulatina y efectiva separación de iglesia-Estado, a la que seguirá la reforma escolar.
LA REFORMA ESCOLAR
En 1857 la Sociedad Filantrópica había fundado en Montevideo la primera escuela laica, que se dedicó a proporcionar enseñanza gratuita a los hijos de las víctimas de la epidemia.
En 1868 se crea la “Sociedad Amigos de la Educación Popular”, que tuvo como principal impulsor y director al Dr. Elbio Fernández. Una escuela piloto para impartir los nuevos métodos de enseñanza, la que se llamó “Elbio Fernández”, como homenaje al alma mater de aquella empresa.
Durante esta tarea se tradujeron al castellano varias obras extranjeras sobre educación y enseñanza, se editaron los primeros textos escolares redactados en el país, se crearon escuelas, y se fundaron bibliotecas populares.
La enseñanza de la religión era la obligada lección para los niños de nuestras escuelas en el siglo XIX. El mantener esa enseñanza religiosa, y en especial del catecismo, fue preocupación fundamental de las autoridades eclesiales de la época.
Por ello el rechazo vehemente de la Iglesia al proyecto de la Ley de la Reforma de la Enseñanza, que en 1873 presentó el Diputado de Cerro Largo, Agustín de Vedia, en cuyo artículo 73 se establecía : “no se dará ni tolerará instrucción religiosa en ninguna de las escuelas o colegio creados por esta Ley”.
Este proyecto fue modificado, y sólo se prohibió enseñar religión a los legos, autorizando para hacerlo al clero católico.
El 27 de agosto de 1877, con la aprobación del decreto que consagraba la vigencia de la nueva normativa en materia de educación, culminó la etapa de preparación de la Reforma escolar.
José Pedro Varela fue el encargado de articular el proyecto transformador, al que aportó las ideas concebidas durante su estadía en Estados Unidos, basadas en Horace Mann y Henry Barnard, y en sus conversaciones con Sarmiento, con un sentido histórico de desarrollo progresivo y cambio de la humanidad.
clip_image012clip_image013La visión global vareliana comprende a la educación, a la sociología, a la política, a la historia y a la economía del país como componentes de un sistema cuyo objetivo es la formación del hombre, la creación de un tipo de hombre nuevo y de una sociedad nueva. Convencido de que la educación es una verdadera ciencia, sus ideas son el resultado de prolongados estudios de todo el movimiento cultural de su tiempo
En su libro “La democracia y la escuela”, Varela decía : “La escuela laica responde fielmente al principio de la separación de la Iglesia del Estado”. “Dos razones aconsejan la supresión en la escuela de la enseñanza dogmática: en primer lugar, el Estado es una Institución política, y no una Institución religiosa. La escuela establecida por el Estado laico, debe ser laica como él. La educación que da y exige el Estado, no tiene por fin afiliar al niño en ésta o aquella comunión religiosa, sino, prepararlo constantemente para la vida del ciudadano”.
Para establecer la República, lo primero es formar los republicanos”... “...todas las grandes necesidades de la democracia, todas las necesidades de la república, sólo tienen un medio posible de realización : educar, educar, educar...” “La escuela es la base de la República”.
Pero el texto de Varela sufrió, durante su discusión parlamentaria, una modificación sustancial: el Art. 18, en el que se prohibía impartir enseñanza religiosa en las escuelas del Estado, se modificó, estableciendo la obligatoriedad de esa enseñanza, con la única limitación de que la misma no se suministrara a los niños cuyos padres así lo pidieran.
La cuestión de la reforma escolar ingresa aquí, en la etapa de la controversia doctrinaria, y ésta se desarrolló principalmente en el campo periodístico.
Todavía en 1901, el Dr. Mariano Soler, ya siendo Arzobispo y suprema autoridad de la iglesia uruguaya, seguía pujando contra un hecho consumado, cuyo éxito parecía incuestionable: la enseñanza laica, universal y gratuita.
Luego de la reforma escolar de 1877 tendremos otros hitos importantes que conducirán al establecimiento de un Estado laico:
· En 1879, la creación del Registro Civil, ya que hasta ese momento eran las iglesias las que llevaban el registro de nacimientos, matrimonios y defunciones.
· En 1985 se establece la obligatoriedad del matrimonio civil.
· El 6 de julio de 1906 se ordena el retiro de los crucifijos de los hospitales públicos y otras dependencias a cargo de la Comisión Nacional De Caridad y Beneficencia Pública.
· En 1907 se suprime la referencia a dios y a los evangelios del juramento de incorporación al Parlamento, y en 1918 del juramento del presidente de la República.
· También en 1907 se aprueba la Ley de Divorcio.
· En 1909 se suprimen definitivamente la enseñanza y practicas religiosas en las escuelas públicas.
· En la reforma constitucional de 1918, se separa la iglesia del Estado.
Así, nuestro país se conformó como un Estado Laico, y como tal fue reconocido.
Pero los enemigos de la laicidad no dejaron nunca de atacar, de una forma u otra.
Es así que desde la Congregación de la Doctrina de la Fe, (ex- Inquisición) dirigida con Joseph Ratzinguer, actual papa, se formó una Oficina para estudiar la situación de dos países defensores a ultranza de la laicidad: Francia y Uruguay.
Por ello no debemos claudicar en la defensa de la Laicidad y el Librepensamiento, y hoy más que nunca debemos estar dispuestos a defender lo que desde tiempos de Artigas se definió: librepensamiento, laicidad, tolerancia, sabiendo que somos uno de los blancos para que estos conceptos sean destruidos en nuestro continente, y en el mundo.
Seamos conscientes de ello y asumamos nuestra responsabilidad.
La situación actual: un rápido deterioro
Raúl Bula
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Ciudadanas y Ciudadanos Todos:
El deterioro de la Laicidad en nuestra sociedad uruguaya en general y en la educación en particular es notorio. La laicidad - que en el pasado fue un valor fuerte de la Educación Pública en nuestro país bajo la influencia de ciudadanos ilustres cómo Elbio Fernández, José P. Varela, Carlos Ma. Ramírez, Eduardo Brito del Pino y la Sociedad de Amigos de la Educación Popular, con el compromiso y participación activa del Magisterio Nacional y los gremios de docentes que la hicieron signo distintivo de los educadores uruguayos - hoy está en declive y severamente amenazada.
Nuestra situación particular, se inscribe en un cuadro internacional de ofensiva de los clericales, dogmáticos y fundamentalistas por ocupar los espacios públicos y tomar revancha contra el laicismo. Las iglesias impulsan como derecho fundamental el llamado derecho a la libertad enseñanza, vinculándolo al llamado derecho de libertad religiosa. Según ellos laicidad es neutralidad del Estado, entendida como prescindencia del Estado. Por eso aspiran a re-introducir la educación religiosa en la enseñanza pública, porque el hecho de no educar en religión a los niños es lo que violaría la laicidad y se estaría ejerciendo una discriminación, que naturalmente, dicen, viola la laicidad. Ofensiva que la dan en todos los frentes y a través de todos los medios, cómo nos adelanta la noticia difundida por el periódico holandés Het Parool hace unos días, con relación a que Holanda se convirtió el pasado domingo 26 de Setiembre en el primer país del mundo en transmitir un servicio religioso intercultural a través de la red social Twitter. En nuestra Región asistimos a la iniciativa del Presidente de Paraguay, el obispo Fernando Lugo, de debatir en el MERCOSUR la introducción de la enseñanza religiosa en la educación pública. Y en nuestra país es notoria últimamente la acción conjunta de múltiples congregaciones religiosas no católicas, que están haciendo lobby hacia las autoridades públicas, tendientes a modificar el concepto de laicidad establecido en la normativa legal uruguaya, que establece claramente desde 1909 que no se imparte religión en la educación primaria.
Pero estos problemas no comenzaron hoy: a la vista quedó en su momento con la instalación de la Cruz dónde ofició una misa, en oportunidad de su visita a Montevideo el Papa Juan Pablo II. En el año 2005 el Arzobispo de Montevideo Nicólas Cotugno, vocero de los sectores más fundamentalistas de la Iglesia Católica uruguaya, agradecía públicamente el traslado de la estatua del mismo Papa que estaba en una Iglesia del Opus Dei en 8 de Octubre y Bvar. Artigas para ser ubicada al lado de aquella Cruz. Gesto que significó un nuevo intento de retrotraernos al Estado confesional. O podemos recordar más acá, las amenazas de excomunión ipso facto del mismo Cotugno en el año 2008 a los parlamentarios católicos, que se animaran a votar el proyecto de ley que despenalizaba el aborto. Oportunidad más lamentable aún, cuándo el Presidente de la República vetó, cómo recordaremos, a sus propios legisladores que mayoritariamente estaban a favor de la despenalización del aborto. Ni que hablar de la decisión del Poder Ejecutivo en la anterior Administración, cuándo puso al frente del INAU al cura Mateo Méndez de la congregación salesiana y el incidente por la realización de una misa en la embajada uruguaya en Roma. No menos alarmante el hecho generado recientemente, cuándo por parte de algunos parlamentarios uruguayos, se promovieron reuniones con pastores evangélicos en el Parlamento Nacional intentando repetir el ciclo ‘’Parlamento y Fe’’ que se llevó adelante en la Argentina. Intento, justo es decirlo, con muy baja receptividad entre Diputados y Senadores, que generó la firme intervención de la Sra. Presidenta de la Cámara de Representantes, que se opuso y llamo al orden a los promotores. Todas estas situaciones, cómo la concesión por parte del Estado de frecuencias de radio y televisión a sectas religiosas diversas y a la propia Iglesia Católica uruguaya hoy titular de una radio a.m de alcance nacional, configuran el contexto del tema en la sociedad, dónde se repiten situaciones de hecho ante la indiferencia de los ciudadanos en general y de buena parte de los actores sociales y políticos.
Por otro lado tenemos las situaciones particulares que se registran en la Educación, que no son menos preocupantes, veamos:
En oportunidad del Debate Educativo promovido por la anterior Administración de Gobierno, con vistas a la elaboración y aprobación de una Ley General de Educación, se introdujo un documento llamado ‘’Aportes de la Educación Católica al Debate Educativo’’ de la Asociación Uruguaya de Educación Católica de fecha 15 de Agosto de 2006. Asociación que integran 175 centros educativos del sector formal de la educación (Colegios, Liceos, Universidad) y 120 centros educativos del sector no formal de la educación (CAIF, clubes de niños, centros de capacitación, centros juveniles y hogares), o sea una extensa red de Instituciones que cotidianamente transmiten su palabra a estudiantes, padres, familias y vecinos, pero también hacia diversos organismos públicos y sindicatos con los cuáles, tienen cantidad de convenios de formación en las universidades del Opus Dei y de los jesuitas. El documento dedica un capítulo al tema de ‘’La Laicidad en la Educación’’, en el cuál diferencian entre laicidad y laicismo. Laicidad que según los autores de ese documento, por ‘’las actuales circunstancias económicas, sociales y éticas demandan su redefinición’’, orientación ésta adoptada en el año 2001 por la Conferencia Episcopal Uruguaya y Latinoamericana en línea con el Vaticano, que supone la introducción de Dios y de la religión en la escuela pública estatal e incluso de la financiación de la educación católica con fondos estatales, sea directamente o indirectamente a través de la extensión de facilidades a los colegios católicos. La misma Conferencia Episcopal Uruguaya que elaboró un documento con criterios orientadores para elaborar propuestas educativas y contratar personal docente, de referencia obligatoria para los colegios católicos. La idea fuerza del documento es que, los colegios cumplan con un proyecto pastoral más riguroso, debiendo haber “identidad, adhesión, pertenencia y sobre todo comunión”, con las posiciones de la iglesia. En buen romance es que además del rol “evangelizador” del docente, se pondrá atención en aspectos de su vida privada, como si es homosexual o un divorciado que se haya vuelto a casar. Estas opciones personales “distintas de lo que es el pensamiento de la iglesia” no resultan convenientes para trabajar en las instituciones de enseñanzas católicas. O sea una declaración muy clara acerca de lo que piensa realmente la iglesia que dice apoyar la laicidad, que nada tienen que ver con ella porque es dogmática e intolerante y de la que han hecho ‘’mutis por el foro’’ sindicatos y partidos políticos.
La Ley General de Educación al final vio la luz, es la número 18.437 y fue Publicada D.O. 16 ene/009, la que en su capítulo IV dedicado a los Principios de la Educación Pública Estatal, en el artículo referido a la Laicidad dice: ‘’ El principio de laicidad asegurará el tratamiento integral y crítico de todos los temas en el ámbito de la educación pública, mediante el libre acceso a las fuentes de información y conocimiento que posibilite una toma de posición consciente de quien se educa. Se garantizará la pluralidad de opiniones y la confrontación racional y democrática de saberes y creencias. ’’ Esa definición en mi opinión es insuficiente y deja el camino abierto para que pase lo que está pasando…
A la fecha, tenemos hechos denunciados que denotan que hay una práctica de sistemáticas violaciones a la laicidad en la educación, transformada en campo de batalla de corporaciones de distinto signo que se disputan espacios de poder, que irradian un sistemático adoctrinamiento en los centros de estudios. Veamos algunos de los hechos denunciados:
· La maestra Directora de la escuela nro. 48 de la localidad de Risso Dpto. de Soriano, denunciada en Junio de éste año por padres de alumnos al repartir un material con contenido político ideológico y que fue absuelta por el Consejo de Educación Primaria y el CODICEN que entendió que no violó la Laicidad, pero recomendó un ajuste del texto del material oficial difundido.
· Denuncias de politización con sesgo ideológico partidario de libros de texto en la educación secundaria pública estatal, cómo "Territorios en Construcción 1", Geografía’’ destinado a alumnos del 1er. Año del Ciclo Básico, adolescentes de 12 o 13 años, que haciendo referencia a los derechos sindicales dice: ‘’ Uno de los mayores problemas que impone una economía fuertemente globalizada como la actual es el riesgo de que los trabajadores no puedan desarrollar sus derechos sindicales..." Si así fuera, me pregunto, ¿cómo explicarán los autores del libro la actual huelga general en España?
· A partir de marzo del año 2009, el Plan Ceibal integró a los colegios católicos, lo que significa que el Estado subsidia, total o parcialmente, el costo de las computadoras para los alumnos de esos centros que no puedan pagarlas. Oportunidad en la que aún no tenían propuesta concreta para integrarse al Plan Ceibal los 40 colegios laicos que integran la Asociación de Institutos de Educación Privada (Aidep).
· Denuncias sobre hechos del año 2008 en la Escuela nro. 144 de Rivera, de enseñanza de canciones a los niños que invocaban a Dios y le agradecían.
· El incidente en el cuál un diputado oficialista en el año 2006 en el Liceo de Nueva Helvecia explicó a los jóvenes estudiantes cómo el movimiento armado que operó en el país, robó armas del Club de Tiro Suizo en 1963.
· El gobierno colorado desestimó días antes de la elección de 2004 la denuncia de varios padres de familia de Nueva Palmira, que señalaron a una maestra de escuela que entregó en clase folletos propagandísticos del ex candidato a presidente blanco Jorge Larrañaga, a sus alumnos de tercer grado.
Para terminar de configurar un panorama más preocupante, los propios gremios de docentes, han perdido el rumbo con relación a la laicidad por acción u omisión, navegando entre declaraciones por lo menos superficiales y un accionar militante prescindente de su celosa defensa. Por ejemplo el IX Congreso de la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria, en su memoria, balance y perspectivas 2002-2003 definió con relación a la Laicidad: ‘Se debe impulsar una profunda discusión de todos los docentes y redefinir sus contenidos. La laicidad debe ser concebida como una visión integral y crítica de la realidad, la defensa de los valores fundamentales de la convivencia democrática con justicia social, entendiéndola como principio de inclusión’’. Con los resultados que tenemos hoy a la vista, me pregunto: ¿han creado las condiciones sociales, intelectuales y espirituales para que los estudiantes que son los seres humanos objeto de su trabajo adopten libremente las decisiones que tienen que ver con su libertad religiosa, política e ideológica? ¿Se ha protegido la libertad de conciencia de los educandos? Permítanme dudarlo por lo menos. Hoy la laicidad no integra la plataforma programática reivindicativa de los gremios ni es el centro de preocupación de los medios de comunicación: miremos sino el extenso reportaje que le realizó el día 21 de Setiembre en Radio El Espectador al novel Secretario General de la Federación Uruguaya de Magisterio Sr. Gustavo Macedo en el cuál no hay una sola mención al tema de la laicidad por parte del maestro ni del periodista y gira sólo en torno al tema de las reivindicaciones salariales y presupuestales de la organización sindical – sobre cuya legitimidad no opino – y la filiación político-partidaria del sindicalista. Quizás sea porque la laicidad no vende publicidad ni junta votos.
La pregunta es, si aceptamos este declive y nos dejamos llevar por la corriente, ¿qué sociedad tendremos dentro de 10 años?
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La escuela establecida por el Estado laico, debe ser laica como él. La educación que da y exige el Estado, no tiene por fin afiliar al niño en ésta o aquella comunión religiosa, sino, prepararlo constantemente para la vida del ciudadano”.
Para establecer la República, lo primero es formar los republicanos”... “...todas las grandes necesidades de la democracia, todas las necesidades de la república, sólo tienen un medio posible de realización : educar, educar, educar...” “La escuela es la base de la República”.
José Pedro Varela
Laicidad e Igualdad de Género
Dinorah Maldonado
La libertad de la mujer es la clave de las libertades sociales
establecía el 8 de marzo del 2009 la Declaración de la
Confederación de Mujeres de Sandanaj
(en Irán, frontera con Irak).
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Para la realización de los derechos humanos de las personas es primordial la igualdad de género. Ocurre que aun existen en el mundo leyes discriminatorias contra las mujeres en las cuales las tradiciones jurídicas siguen institucionalizando la condición de segunda clase para las mujeres y niñas en lo que respecta a la nacionalidad y ciudadanía, a la salud, a derechos maritales, laborales, patria potestad, propiedad y herencia.
La población más pobre del mundo la constituyen las mujeres que en su mayoría viven en condiciones de pobreza en zonas rurales. También la violencia contra las mujeres prevalece en una escala inconcebible en el mundo y en todas las culturas y para lograr acceder a la justicia existen diversos obstáculos discriminatorios.
Son muchas las formas de discriminación por motivos de género, pero también las hay por factores de raza, opción sexual, o personas afectadas por enfermedades.
Existen países donde la mujer esta privada hasta de vestirse a su gusto, mostrar su rostro o el cabello, más allá de que lo consientan por desconocimiento de lo que les corresponde por derecho.
La mujer ha ocupado en la historia un lugar de subordinación respecto al hombre debido a una determinada estructura familiar que marcaba las diferencias en los roles de genero.
Los derechos humanos en su ordenamiento jurídico internacional prohíben la discriminación por motivos de sexo dando las garantías para que hombres y mujeres puedan disfrutar de las mismas condiciones de igualdad.
Sin embargo aun hoy día, no se logra el reconocimiento y disfrute de los derechos en condiciones de igualdad con el hombre, las diferencias continúan en varias partes del mundo y muchas son las mujeres que lo padecen.
Desde tiempos inmemoriales la mujer lucha por conquistar sus derechos, por lograr una sociedad igualitaria y justa, promoviendo la equidad entre mujeres y hombres en la defensa de los derechos humanos. Esa es la meta, construir una sociedad donde lejos de fanatismos e ideologías que dividen al ser humano, se respete la diversidad y el librepensamiento como único camino para alcanzar un mundo mejor.
La mujer históricamente ha estado en combate contra la discriminación y las tradiciones que entorpecen el crecimiento y la prosperidad de la sociedad.
Hoy en día existen sociedades en las cuales niñas y mujeres se deben casar contra su voluntad. Muchas no tienen, porque no se les proporciona, documentos de identidad, no pueden expresar lo que sienten, no son libres de su salud reproductiva, (eso nos toca de cerca), sufren mutilaciones genitales o son victimas de lo que llaman el “crimen del honor”.
Hay otros factores quizá los de más peso, que limitan la libertad de las mujeres como ser los integrismos religiosos, que actúan como represores ante cualquier tipo de conducta, en la intimidad por ejemplo, como es el caso de la manifestación sexual femenina.
clip_image023Este es un factor de riesgo ya que se traduce en intolerancia hacia la diversidad, a la cultura, a la privación del libre albedrío, inclusive hasta el control sobre la opción religiosa donde el fanatismo toma como presa de disputa a la mujer sometida a la tradición social en la que vive.
A lo largo del siglo XIX y gran parte del siglo XX, inclusive hasta nuestros días, se considera a la mujer como a un ser dependiente del hombre que porta los valores tradicionales que preservan las llamadas “buenas costumbres” de la sociedad.
La consecuencia de esto es el sometimiento jurídico y cultural, muy contrario a los ideales libertarios que permiten el desarrollo de la razón como base y fundamento del ser.
Las religiones, tomando el contexto occidental, como la judeo-cristiana, diseñan una visión patriarcal y paternalista del papel de la mujer en el entorno social.
De esta manera surge con el tema del Género un combate contra la fuerza política e histórica del Vaticano y las mujeres deben batallar con la resistencia obstinada del integrismo.
Ante este panorama será la Laicidad la llave que facilitara el marco legal y político para profundizar y reflexionar en las diferencias y poder instaurar los elementos que posibiliten a desligarse de la influencia religiosa.
La religión sostiene que la soberanía popular no puede estar por encima de la ley natural o de la verdad divina.
Únicamente el Estado Laico garantiza a la mujer las libertades primordiales, el derecho civil, el reconocimiento de sus derechos sexuales y de la salud reproductiva, en definitiva reconocer que su naturaleza es tan humana como la del hombre.
Asimismo es mediante un estado Laico que se logra el respeto a la pluralidad de ideas, el respeto hacia los derechos de las minorías, y de esta manera se garantizan los derechos del hombre y de la mujer de igual forma.
Tenemos en la lista de personajes celebres de la historia de nuestro país al propulsor de la educación laica, gratuita y obligatoria, don José Pedro Varela.
Muchas veces se dice que reformó la educación. Varela creo un sistema educativo donde la razón es el factor predominante. Cabe destacar que dentro del personal docente que selecciono para llevar a cabo su fin le dio una muy amplia participación a la mujer.
Los sectores democráticos tienen por lo tanto la obligación de ponerse al día con el estado laico.
El estado laico es quien garantiza entre otras cosas la libertad de culto, es respeto a la diversidad. La laicidad protege la esencia de las personas cuando se deben tomar decisiones tan difíciles para el ser humano en momentos en que la razón se ve afectada por circunstancias emocionales como lo es el tema de la Eutanasia. Y otros temas tan importantes como pueden serlo el derecho a la reproducción sexual, a la inseminación artificial, a la fecundación in Vitro, a los métodos anticonceptivos.
Es una realidad y una necesidad que exista separación entre la iglesia y el Estado como garantía de las libertades individuales.
Para ir terminando voy a citar la situación actual de nuestro medio en cuanto al tan discutido tema de la salud reproductiva o del aborto.
Nuestro país esta frente a un escenario en el que el sistema político aun no ha resuelto la situación de la salud reproductiva de la mujer. Actualmente la mujer no tiene un amparo legal y el sistema clandestino continúa ganando victimas.
La organización Mujer y Salud reporta que en Uruguay el aborto inseguro es la primera causa de mortalidad materna, a diferencia de los demás países del mundo.
Y existe en este tema una problemática social bajo el amparo de dogmas confesionales.
Uruguay fue uno de los primeros países en consagrar la despenalización del aborto en el año 1934, sin expresión de causa y durante todo el tiempo desde la concepción.
Se genera entonces una polémica entre los legisladores católicos y los sectores mas conservadores de la sociedad y se llega a la aprobación de la ley 9763 el 28 de enero de 1938 que modifico el código penal y le dio su redacción actual.
El artículo 325 del código penal expresa que condena a la mujer que causare su aborto o lo consienta, a la pena de tres a nueve meses de prisión.
A su vez , el articulo 328 EXIME de pena cuando el aborto es realizado para eliminar el fruto de una violación, causas de salud graves o (y esto cabe destacarlo), QUEDA A DISCRECION DEL JUEZ EXIMIR DE PENA CUANDO EL ABORTO SE EFECTÚE PARA SALVAR EL HONOR DE LA FAMILIA O EL PROPIO.(Información tomada del libro “Aportes al debate de salud, ciudadanía y derechos” del MYSU -Mujer y Salud en Uruguay)
Dejo entonces lo expresado a consideración y reflexión de todos y cada uno de los presentes, con el agradecimiento por vuestra atención.
Libertad de Pensamiento y Apostasía
Diego Casera
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Estimadas amigas y amigos:
Si bien la idea de laicidad es muy rica, basta e inclusiva, me centraré en estas líneas en el aspecto laico que reconoce la autonomía de lo político y civil respecto de lo religioso, la separación entre el ámbito fáctico - real del ámbito de las creencias particulares.
En su libro “Tolerancia y laicismo”, Catherine Kintzler expresa que la laicidad “es incompatible y extraña a toda obligación de pertenencia religiosa. El hecho religioso no es reconocido, es simplemente conocido por la ley”
Cada vez que la iglesia católica manifiesta su oposición al progreso social (esto es: al divorcio, a la despenalización del aborto, al matrimonio entre personas del mismo sexo, entre otras cosas), lo hace basándose en su dogma revelado e incuestionable que tantas vidas costó a la humanidad, y en su alto número de integrantes…es decir, de bautizados; la iglesia se manifiesta irracionalmente basada en la representatividad que le dan esas cifras.
Un librepensador puede ser religioso o no, pero en todo caso rechaza cualquier autoridad que se oponga a la razón, no debiendo permitir que en su nombre se discrimine y se condenen progresos sociales, y ello es lo que hace la iglesia católica. El librepensador, que no acepta como definitivo ningún dogma o doctrina, no puede permitir que sus datos estén en poder de aquellos que los utilizan estadísticamente para ejercer presiones, muchas veces antidemocráticas y siempre irracionales. Por ello quienes fuimos bautizados en la iglesia católica, por decisión unilateral y bienintencionada de nuestros padres, pero que hemos evolucionado en nuestro pensamiento y trabajamos día a día por ser librepensadores, hemos solicitado la baja de la iglesia católica y bregamos para que otros ciudadanos en nuestras condiciones consideren hacer lo propio.
Existe un vacío en el derecho canónico al respecto de los mecanismos a utilizar para desvincularnos de la iglesia católica, ya que evidentemente no existe interés de parte del vaticano de brindar detalles que faciliten dicho trámite. De todas formas, sin dar muchos pormenores, el canon 751 dice “Se llama herejía la negación pertinaz, después de haber recibido el bautismo, de una verdad que ha de creerse con fe divina y católica… apostasía es el rechazo total de la fe cristiana; cisma, el rechazo de la sujeción al Sumo Pontífice o de la comunión con los miembros de la Iglesia a él sometidos”.
El acto de apostatar no implica necesariamente hacerse ateo o antirreligioso, simplemente implica renunciar a una fe religiosa en particular (la católica), sin que de ello se desprenda la no creencia en dios.
La iglesia católica sostiene su número de afiliados básicamente a través de sus libros de bautismo y no a través del grado de adhesión social a sus preceptos dogmáticos. La sociedad en su mayoría no condena la homosexualidad, no es contraria a la despenalización del aborto, es propicia a la educación sexual en el ámbito público, etc…sin embargo, el catolicismo se arroga para sí la representatividad de la sociedad cristiana (y a veces aún de la sociedad en su conjunto) basados entre otras cosas, en la cantidad de bautismos que figuran en sus libros; POR ELLO ES IMPORTANTE REALIZAR NUESTRA APOSTASIA, ya que si bien por sí sola no tendrá una incidencia sustancial, en la medida en que nos sumemos si la tendrá , pero por sobre todas las cosas habremos mantenido una coherencia entre lo que pensamos y como actuamos al respecto. Es importante resaltar que la iglesia católica considera a cada bautizado como un católico más.
clip_image027La decisión libre y reflexiva de alejarse de la iglesia católica, no tiene que referirse exclusivamente a un sacramento como el bautismo, padecido habitualmente en la minoría de edad contra nuestra voluntad, sino que puede darse también efectivamente respecto de decisiones vinculantes de esa índole que hayamos tomado por nosotros mismos, pero que reprobemos ahora en virtud de haber madurado y evolucionado en nuestro pensamiento; apostatar obliga a la iglesia a actualizar o eliminar los datos implicados.
La apostasía puede realizarse mediante la presentación de una nota con todos nuestros datos, ante la diócesis correspondiente, con fotocopia de nuestro documento así como copia de nuestra acta de bautismo.
Hasta aquí el trámite a realizar en la órbita de la institución católica. A pesar de no profesar más la fe católica, es necesario someternos a sus estatutos para realizar la apostasía; debemos ver en la iglesia católica una institución más como cualquier otra a la cual nos damos de baja en virtud de no querer pertenecer más a ella.
Ahora bien, hay leyes actuales que protegen a los ciudadanos del manejo de sus datos e información personal (con fines espurios o no). En nuestro país, existe la Ley Nº 18.331 referente a la Protección de Datos Personales (Habeas Data), que en su artículo 3 dice que su aplicación se dará “...a los datos personales registrados en cualquier soporte que los haga susceptibles de tratamiento, y a toda modalidad de uso posterior de estos datos por los ámbitos público o privado...”, es decir, los datos de las actas de clip_image029bautismo en donde figuran nombres completos de quien es bautizado, su fecha de nacimiento, nombres completos de sus padres y padrinos, etc, o todo registro posterior como los registros de primera comunión y demás sacramentos, ESTAN INCLUIDOS en los datos que refiere la presente Ley, que a su vez en su artículo 15°, inciso 1 dice que: “...Toda persona física o jurídica tendrá derecho a solicitar la rectificación, actualización, inclusión o supresión de los datos personales que le corresponda incluidos en una base de datos..”. Según incisos posteriores, se establece que dichas rectificaciones tendrán lugar necesariamente en un plazo no mayor a 5 días, plazo que la iglesia católica no cumple, razón por la cual, es pasible de que se inicien acciones legales correspondientes, ya que están ignorando de hecho la legislación vigente con total impunidad, cosa que debemos denunciar también, ya que la sociedad civil no está fundada sobre los intereses de la iglesia, razón por la cual las leyes civiles no deberían permitir deferencias y atropellos que de hecho ocurren, como dice Savater: “las leyes no pueden depender de parecerles bien a los obispos”
Los librepensadores debemos tener presente a toda hora la necesidad de obtener para nosotros mismos y para todos los ciudadanos (sin discriminación alguna) una igualdad total en el ejercicio de nuestros derechos, bregando siempre porque ninguna institución (sea de la índole que sea) logre atropellar de manera alguna esos derechos y por tanto hemos de condenar a su vez, enérgicamente, todos los intentos que desde esas instituciones tengan lugar para concretar dichos atropellos.
Para terminar lo hago nuevamente con una cita del libro “Tolerancia y laicismo”: “las que amenazan la laicidad son las religiones que no han renunciado aún a su pretensión de hacer la ley, a reglamentar costumbres y a reglamentar la sociedad civil. Lo que la laicidad reclama no son religiones moderadas, sino religiones amputadas de sus pretensiones jurídicas, que respeten los derechos de los ciudadanos y que acaten las normas legales vigentes”

Expositores del Encuentro (de izq. a der.): Devirg Mollés; Jacques Lafouge; Elbio Laxalte Terra y Jorge Massa.
Víctor Guerra