11 enero 2011

Diputados Mejicanos dicen NO a religión en escuelas

Lo que surgió como una propuesta del Arzobispo de León, se topó con pared en el congreso del estado y algunos legisladores aseguran que el tema no merece siquiera estar a discusión

León, Gto.

Con un NO mayúsculo se topó la propuesta del Arzobispo de León, de incluir religión dentro de la educación pública en Guanajuato, al menos fue la respuesta que recibió por parte de la comisión de educación en el Congreso del Estado.

“Con todo respeto, el señor es un alto jerarca de una religión muy respetable de la que yo formo parte, nada más que la educación en México es laica ¿Qué significa eso? Que no se puede profesar ninguna religión, precisamente por el pleno respeto a la libertad de culto, que significa que todas las personas podemos creer en cualquier religión.

Esa es una de las libertades más importantes que tenemos en México y además está contemplada como una garantía constitucional”, consideró la diputada priista María Elena Cano Ayala, presidenta de la Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología y Cultura.

El Arzobispo de León hizo un llamado a las autoridades para incluir en la educación pública a la religión pues a decir del prelado la libertad religiosa es un derecho que tienen los mexicanos.

En la propuesta enfatizó que no sólo la iglesia cristiana estaría participando. “Personalmente yo creo que eso no es posible ¿Qué religión se va a ofrecer? ¿Cuál de todas o cuál quedaría al margen? Si hay cinco o seis o 10, no hay capacidad de ofrecer la religión. Esto sería un
atentado a la libertad de culto.

La laicidad, comparto con quien lo ha expresado, es una condición inalterable para que podamos ejercer y fomentar la democracia. Laicidad significa el respeto a la diversidad, el respeto a la pluralidad y a la libertad de culto”, dijo en entrevista por separado la legisladora.

El diputado Héctor Astudillo García, del partido Nueva Alianza y secretario de la Comisión de Educación en el Congreso del Estado de Guanajuato, coincidió.

“Yo no comparto la opinión del Arzobispo. Precisamente fue una lucha que durante muchos años en México no solamente significó pleitos políticos, sino que costó sangre para generar los espacios adecuados de la separación del trabajo de la Iglesia y del trabajo del Estado Mexicano”, consideró.

De acuerdo al diputado, la formación religiosa debe quedar solamente bajo resguardo, responsabilidad y derecho de las familias.

“La escuela pública, la escuela mexicana, no tiene por qué involucrarse en temas que solamente corresponden a la formación espiritual, a la formación de la moral.

Yo no estoy de acuerdo, me parece que es un tema que se plantea en el nivel que se planteó, en el siglo XIX, que afortunadamente se fue consolidando en el siglo XX, pero que finalmente México, como país, tiene un reconocimiento mundial por el laicismo de su educación, que es el respeto a todas las formaciones y creencias religiosas... Yo no comparto la opinión de ningún prelado, de ningún representantes de ninguna iglesia, en el sentido de que en las escuelas públicas se tuviera que impartir cátedra religiosa”, concluyó

Mariana Nieto y Alfonso Machuca