14 octubre 2015

El dinero público no debe financiar las Iglesias y las religiones!


Declaración: ¡El dinero público no debe financiar las Iglesias y las religiones!

Miércoles 7 de octubre de 2015

Somos Asociaciones de todos los continentes que actuamos por la Separación de las Iglesias y las Religiones, de los Estados, por la laicización de las instituciones que valida la secularización creciente de las sociedades.

La clave de nuestras acciones es de obrar por el respeto de la libertad de conciencia de cada una y de cada uno, de todos los seres humanos que viven sobre el planeta. Es decir la libertad de creer o de no creer. No confundimos la libertad de consciencia y la libertad de religión que es solamente un componente de esta última, pero que no se puede resumir.
Rechazamos la idea de que la religión sería una categoría separada de la gama de convicciones de la Humanidad. Y se sería necesario conferirle un estatuto particular que impediría someterla a la crítica racional y humana. Y que además sería necesario que sea financiada por el erario público, producido por el conjunto de contribuciones de los ciudadanos sometidos al impuesto.

Por esta razón nos oponemos a toda forma de represión civil y penal de lo que se denomina como “delito de blasfemia”. El derecho a la libre crítica es un derecho democrático fundamental. Su corolario obligado es la más total libertad de expresión. Sólo están en la mira las opiniones y los hechos, jamás los individuos como tales.

Por esta razón también rechazamos y condenamos el privilegio de las Iglesias y religiones que solamente son la expresión de unos cuantos, a ser financiadas por los fondos públicos que son el producto de las contribuciones de todos.

Después de los EEUU (1791), México (1857), Francia (1905), Portugal (1911), Rusia (1918), Uruguay (1918), España (1931), Turquía (1937), la reivindicación democrática de la necesaria Separación de las Iglesias, de las religiones y de los Estados no ha cesado de movilizar a la Humanidad consciente. Desde entonces, muchos otros países la han establecido y en todos los continentes. La Separación está en marcha desde hace mucho tiempo.

Desde James Madison, Padre de la Constitución norteamericana y 4° Presidente de los Estados Unidos, constatando que en 1819 “la cantidad, la competencia, la moralidad del clero así como la devoción de los ciudadanos ha manifiestamente aumentado con la total Separación de las Iglesias y del Estado”, la Historia de la emancipación humana ha mostrado que cualesquiera que sean las culturas religiosas dominantes en las sociedades, el principio de la Separación de la esfera de las Instituciones públicas y de la esfera religiosa es no solamente posible y realizable, sino que es muy deseable para establecer y confortar la Democracia.

En todos los países, en todos los continentes, en todas las instituciones nacionales e internacionales, hay que actuar para hacer avanzar la Separación de las Iglesias, las religiones y de los Estados.
¡Actuemos juntos por la laicidad!